El empresario investigado por el presunto desvío de 57 millones de dólares a sociedades de Miami fue visto en una butaca de 4000 dólares detrás del banco de suplentes. El entramado de TourProdEnter, las cuentas bancarias y el nexo con Tapia.
El infartante triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra en Atlanta no solo dejó secuelas y festejos deportivos, sino que sumó un condimento de altísima tensión en las plateas del Mercedes-Benz Stadium. En el sector 125, justo detrás del banco de suplentes de la Scaloneta y luciendo una gorra azul con buzo a tono para intentar pasar desapercibido, fue descubierto el empresario Javier Faroni, imputado por desviar fondos millonarios de la AFA. El exdirector de Aerolíneas Argentinas y productor teatral, que tiene fijada su residencia en una lujosa mansión de Sunny Isles Beach en Miami, observó el duelo desde una de las plateas más caras del estadio, despertando la indignación de varios hinchas argentinos que lo reconocieron de inmediato y le recordaron las graves causas judiciales que afronta tanto en el fuero local como en los tribunales federales de los Estados Unidos.
La Justicia federal argentina, bajo la guía del juez Luis Armella y con la colaboración de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), mantiene bajo la lupa las operaciones comerciales de la firma TourProdEnter, una sociedad registrada formalmente a nombre de Erica Gillette, esposa de Faroni. De acuerdo con los informes de la investigación, la empresa logró recaudar cerca de 300 millones de dólares en cuentas de entidades financieras norteamericanas, detectándose que al menos 57 millones de dólares fueron desviados hacia diez sociedades anónimas fantasmas radicadas en la ciudad de Miami. Los peritajes contables revelaron que, a pesar de no figurar en los papeles societarios, el empresario teatral utilizaba las tarjetas corporativas para consumos suntuosos y llegó a girar 6,2 millones de dólares para adquirir el club Perugia de la Serie C italiana mediante transferencias atomizadas hacia bancos de Europa y el océano Índico.
El desembarco de Faroni en el millonario circuito administrativo de la AFA continúa siendo un misterio para los investigadores, aunque los lazos conducen a sus vínculos políticos en las filas de la militancia bonaerense y su cercanía con Pablo Toviggino, el influyente tesorero de la entidad madre del fútbol local. Un contrato secuestrado en las oficinas de la calle Viamonte demuestra que en diciembre de 2021 la empresa TourProdEnter obtuvo de manera exclusiva una comisión del 30% sobre todos los ingresos de la AFA, sumado a un 10% adicional por logística de sponsors, amistosos y derechos de televisión. A pesar de los allanamientos ordenados en su mansión de Nordelta y del llamativo episodio donde el empresario supuestamente descartó su celular antes de abordar un avión privado en Aeroparque, Claudio "Chiqui" Tapia firmó la prórroga de esta cuestionada exclusividad comercial extendiendo el vínculo de cara a los próximos años.
La defensa del empresario en los tribunales se centra actualmente en una serie de planteos técnicos orientados a invalidar la validez de las pruebas bancarias enviadas desde los Estados Unidos. Los de Faroni argumentan que los reportes financieros fueron recolectados originalmente a pedido de terceros para un litigio netamente comercial contra la AFA, lo que inhabilitaría su uso en la investigación criminal de la Procelac. Frente a este escollo técnico, la fiscalía propuso formalmente a la Justicia solicitar un nuevo pedido de colaboración internacional mediante la Red de Recupero de Activos de Gafilat para blindar el expediente. Mientras los sabuesos judiciales de ambos países cruzan información, Faroni se muestra relajado en las canchas norteamericanas, apostando a que el éxito deportivo de la Selección logre edulcorar el impacto de su complicada situación penal.
Fuente: La Nación