Norberto Codazzi, defensor de Ezequiel Bordón, aseguró que el trabajador rural fue maniatado y golpeado para incriminar a terceros en un presunto homicidio. Mientras la familia marchó por su aparición con vida, continúan los peritajes sobre prendas con sangre.
La causa que investiga el paradero de Nancy Estela Godoy, la directora escolar de 52 años desaparecida desde el pasado 6 de octubre en el paraje rural El Malezal, sumó una grave derivación institucional. Tras confirmarse el arresto formal del puestero Ezequiel Bordón por presunto entorpecimiento procesal, su abogado defensor, Norberto Codazzi, denunció públicamente que su asistido fue víctima de apremios ilegales y torturas policiales con el objetivo de forzar una confesión autoincriminatoria sobre el destino de la educadora.
De acuerdo con la presentación del letrado, el trabajador rural —quien se desempeñaba como uno de los escoltas a caballo asignados para trasladar a la mujer por las cañadas anegadas del departamento de Esquina— fue presionado durante sus primeros testimonios debido a su vulnerabilidad cognitiva. “Tiene un retraso madurativo; los nervios y el tartamudeo generaron sospechas injustificadas en los efectivos policiales, quienes luego lo ataron, lo arrastraron y lo golpearon salvajemente para que hablara”, aseveró el letrado al justificar por qué su defendido terminó inventando un supuesto ataque perpetrado por otros puesteros.
Según la estrategia de la defensa, el relato aportado por el peón en sede policial carece de sustento probatorio objetivo y respondió únicamente al intento desesperado de frenar la violencia física a la que estaba siendo sometido. Codazzi enfatizó que Bordón se retractó formalmente de sus dichos apenas intervino la defensa técnica, remarcando que el imputado solo conocía a la docente de vista y que no guarda ninguna relación con su desaparición ni con un hipotético homicidio.
Pese a las denuncias de apremios, la orden de detención emanada por el fiscal de instrucción Javier Gustavo Mosquera se mantiene en pie tras la segunda declaración del peón. En paralelo, los pesquisas judiciales aguardan con urgencia los resultados de los peritajes de ADN sobre una camisa, una bombacha de campo y un cuchillo con manchas hemáticas secuestrados en las últimas horas durante un allanamiento en la vivienda de uno de los sospechosos de la zona.
Nancy Godoy se desempeñaba como directiva suplente en la Escuela Rural Nº 626 y fue vista por última vez hace exactamente dos semanas cuando partió a caballo desde su vivienda hacia el establecimiento educativo. El último registro que consta en el expediente data de la noche del miércoles 7 de octubre, cuando envió un mensaje de texto por WhatsApp a uno de sus hijos antes de que su teléfono celular se apagara definitivamente en la zona rural.
Los rastrillajes continúan desplegándose con baqueanos y efectivos policiales a lo largo de las cañadas del paraje El Malezal, donde el acceso es sumamente complejo por vía terrestre. El entorno familiar sostiene la sospecha de que la educadora pudo haber sido engañada por lugareños para retirarse de la institución escolar, dado que varias de sus pertenencias personales quedaron intactas dentro del aula sin que existan registros de su salida formal por los caminos habituales.