El ministro de Hacienda, Víctor Fayad, detalló la pauta financiera provincial. Incluye $1 billón para infraestructura, una reducción del 25% en el Impuesto de Sellos, beneficios para compra de vehículos e inmuebles y la exención para refinanciar deudas, junto con el pedido de US$ 320 millones en créditos internacionales.

El ministro de Hacienda y Finanzas de Mendoza, Víctor Fayad, presentó formalmente ante la Legislatura provincial el proyecto de Presupuesto 2027, completando el paquete de normativas financieras que incluye las leyes de Avalúo e Impositiva. La pauta gubernamental ratifica la continuidad del equilibrio fiscal que la provincia sostiene desde 2018 mediante un superávit corriente ininterrumpido —ingresos superiores a los gastos operativos diarios sin recurrir a endeudamiento para pagar salarios—, en un contexto en el que Mendoza se ubica entre las jurisdicciones que menos coparticipación federal reciben por habitante, con una merma real estimada en casi $881.000 por mendocino en comparación con el ciclo 2012-2015.
El programa económico presentado por el Ejecutivo descansa sobre tres pilares operativos: una baja focalizada en la presión tributaria, un programa de inversión pública histórica cercano a $1 billón y un esquema de financiamiento internacional por US$ 320 millones, respaldado por una reducción del stock de deuda pública del 37% en dólares respecto a 2019, que cerró a mediados de 2026 en US$ 871 millones con cobertura natural gracias al flujo de regalías petroleras.
En el frente impositivo, tras una década de reducción progresiva en Ingresos Brutos (que pasó del 3,6% en 2016 al 3,0% en 2026), el Presupuesto 2027 tiene como principal apuesta la reducción del Impuesto de Sellos, cuya alícuota general bajará al 0,75%, lo que representa una merma del 25% en relación al período anterior. Asimismo, con el propósito de descomprimir el ahogo financiero de familias y pymes, se dispuso la exención total de Sellos para las refinanciaciones de deudas bancarias, evitando situaciones de mora masiva o quebranto en el sector productivo.
La reforma tributaria abarca además rebajas de alícuotas para las transferencias de inmuebles y la adquisición de rodados 0km. En paralelo, en el gravamen automotor se implementará un régimen de pago liberatorio único y definitivo para motos con valuación inferior a $10 millones y automotores modelo 2006 o anteriores, permitiendo cancelar el tributo en una sola cuota sin volver a devengar la patente en los ejercicios venideros.
El paquete de infraestructura destinará $1 billón a obras esenciales, concentrando cerca de $510.000 millones en 33 grandes proyectos estratégicos. Esta asignación se distribuirá principalmente en Transporte (40%), Redes Viales y Rutas (29%), Energía (13%), Obras de Irrigación (10%) y Redes de Agua y Saneamiento (6%), complementado con fondos específicos del resarcimiento por la Promoción Industrial, ampliación hospitalaria, conectividad escolar, viviendas del IPV y comisarías.
Finalmente, el Ejecutivo solicitó autorización legislativa para tomar dos líneas de crédito ante organismos multilaterales de crédito como el BID, priorizando plazos largos y bajas tasas: un tramo de US$ 120 millones para tendido eléctrico y estaciones transformadoras, y otro por US$ 200 millones para el fomento y modernización de la matriz productiva, completando un pedido global de US$ 320 millones que comenzará a debatirse en las comisiones legislativas de Diputados.