Los operativos se realizaron entre el viernes y el domingo en distintos puntos de Mendoza. Hubo 1.129 actas de infracción, 68 licencias retenidas y 65 controles de alcoholemia positivos.
La Policía de Mendoza realizó un amplio operativo de control vehicular durante el fin de semana, con el objetivo de reforzar la seguridad vial y prevenir siniestros en distintos puntos de la provincia.
Los procedimientos se desarrollaron entre la noche del viernes y el domingo, y dejaron como resultado más de mil actas de infracción, decenas de licencias retenidas y 148 rodados apartados de circulación por diferentes irregularidades.
Durante los operativos, los efectivos fiscalizaron 2.236 vehículos y labraron 1.129 actas de infracción por distintas faltas a la normativa vial.
Además, se retuvieron 68 licencias de conducir, junto con 70 motocicletas y 78 vehículos que presentaban irregularidades.
En total, fueron 148 rodados retenidos durante los controles realizados en la provincia.
La medida formó parte de los operativos preventivos que la fuerza despliega habitualmente durante los fines de semana, especialmente en horarios y zonas de mayor circulación.
Uno de los principales ejes del operativo fue el control de alcoholemia.
Según el balance oficial, se realizaron 1.071 pruebas a conductores. De ese total, 65 dieron resultado positivo.
El dato indica que casi el 94% de los conductores testeados circulaba sin alcohol en sangre al momento del control.
Entre los casos positivos, 38 conductores registraron niveles inferiores a un gramo de alcohol por litro de sangre, mientras que los restantes superaron ese valor, lo que configura infracciones graves de acuerdo con la normativa vigente.
Desde la fuerza remarcaron que este tipo de procedimientos busca reducir riesgos en calles y rutas, desalentar conductas imprudentes y fortalecer la prevención de accidentes viales.