Tras el fracaso en las negociaciones de unidad, la actual rectora confirmó su fórmula junto a Roberto Miatello. Competirá directamente contra Gabriel Fidel, dividiendo los votos del oficialismo universitario.
La interna política en la Universidad Nacional de Cuyo ha llegado a un punto de no retorno. Luego de intensos meses de negociaciones y "tires y aflojes", la actual rectora Esther Sánchez oficializó su decisión de buscar la reelección.
Lo hará acompañada por Roberto Miatello, actual decano de Ciencias Médicas, marcando una ruptura definitiva con su actual compañero de gestión, el vicerrector Gabriel Fidel.
La imposibilidad de alcanzar una lista de unidad ha generado un escenario inédito. Mientras Sánchez apuesta a la continuidad con el respaldo de sectores de la gestión, Gabriel Fidel ya lanzó su candidatura junto a María Flavia Filippini, contando con el aval estratégico de la Franja Morada. Esta división del voto radical y sus aliados representa un riesgo táctico, ya que podría dispersar el caudal electoral y beneficiar a la oposición peronista, encabezada por Javier Ozollo.
Bajo el sistema electoral vigente, si ninguna fórmula logra superar el 50% de los votos, la UNCuyo se encaminará hacia una segunda vuelta, un escenario que no se registra desde hace una década. El quiebre en la cúpula del rectorado obliga a los claustros a reconfigurar sus apoyos de cara a los comicios del 9 de junio.
El cronograma electoral ya está en marcha: el cierre definitivo de listas será el 29 de abril. Hasta entonces, el clima de tensión política dominará los pasillos universitarios, en una contienda donde la gestión actual deberá defender sus logros frente a la propuesta de renovación de su propio sector interno.
Con información de ADNPais