Los preventores de la Ciudad de Mendoza finalizaron la capacitación para el uso de pistolas Taser. Su implementación es inminente y genera expectativa en materia de seguridad.
La Ciudad de Mendoza avanza en la incorporación de nuevas herramientas para la seguridad urbana. En este marco, los preventores municipales finalizaron la capacitación para el uso de pistolas Taser, un dispositivo que será implementado en las próximas semanas.
La medida forma parte de una estrategia para reforzar la prevención del delito y dotar al personal de herramientas intermedias entre la disuasión verbal y el uso de armas de fuego.
Según se informó, los preventores recibieron entrenamiento específico para el uso correcto de las Taser, incluyendo prácticas sobre situaciones reales, protocolos de actuación y criterios de uso proporcional de la fuerza.
Estas armas de inmovilización eléctrica están destinadas a personal que cumple funciones de prevención en la vía pública, especialmente en zonas con alta circulación de personas.
El objetivo es que puedan intervenir en situaciones de riesgo sin recurrir a métodos más extremos, reduciendo así posibles consecuencias graves.
Las pistolas Taser son dispositivos que emiten una descarga eléctrica controlada que provoca la inmovilización momentánea de una persona.
Su uso está extendido en distintas fuerzas de seguridad a nivel internacional y se considera una herramienta de control no letal, aunque su implementación suele generar debate en torno a los protocolos y su correcto uso.
En el caso de Mendoza, las autoridades aseguran que su utilización estará regulada y que se aplicarán bajo normas estrictas.
Tras finalizar la etapa de capacitación, el uso de las Taser por parte de los preventores es inminente en la Ciudad de Mendoza, según confirmaron fuentes oficiales.
Se espera que en los próximos días comiencen a verse en operativos urbanos, en un contexto donde la seguridad es uno de los principales temas de preocupación para los vecinos.
La incorporación de este tipo de tecnología marca un cambio en la forma de abordar situaciones conflictivas en la vía pública y abre un nuevo escenario en el sistema de prevención local.