A tres años de la desaparición del abogado Nataniel Guzmán en Mendoza, su madre denuncia falta de avances concretos en la investigación, reclama respuestas urgentes y pide un duelo más humano ante la ausencia prolongada.
A tres años de la desaparición de Nataniel Guzmán, el recuerdo de su rostro y la angustia de su familia siguen tan vivos como el primer día. El abogado fue visto por última vez el 27 de enero de 2023 en la ciudad de Mendoza, cuando fue captado por cámaras caminando por el centro de la ciudad y luego subiendo a un colectivo de la línea 600 con una mochila casi vacía, el último registro fílmico conocido de él.
Su madre, Silvia Saavedra, expresa con crudeza el dolor que ha marcado estos años: "No me quiero morir sin saber qué es lo que ha pasado con mi hijo", dijo en diálogo con este medio, al tiempo que critica la falta de avances significativos en la causa judicial.
Desde su desaparición en pleno centro mendocino, la causa no ha producido certezas. Aunque el teléfono celular de Nataniel estuvo activo varios días tras su ausencia, nunca se logró rastrear su ubicación con precisión, lo que suma interrogantes al caso.
Silvia cuestiona duramente la investigación, señalando que "nunca hubo una línea investigativa seria" y que las hipótesis planteadas por la fiscalía no han llevado a resultados concretos. También criticó los allanamientos realizados en sectores donde se habían detectado movimientos vinculados a la tarjeta SUBE de su hijo, sin que esto produjera avances substanciales.
La madre de Nataniel no limita sus pedidos a los tribunales: también elevó su reclamo al Gobierno de Mendoza, al Poder Judicial provincial, al Ministerio Público Fiscal y al Gobierno nacional, exigiendo que las instituciones involucradas actúen con mayor compromiso y celeridad para esclarecer el paradero de su hijo.
"Brego para que el Presidente, el Ministerio de Justicia, la Ministra de Seguridad, legisladores y senadores hagan algo concreto. No puede ser que los años pasen y los padres se mueran sin saber qué pasó con sus hijos", afirmó con angustia.
Más allá de las piezas de una causa judicial que parece atascada, hay un deseo profundo de cierre y humanidad. "Ya no puedo pedir agilidad: pasaron tres años. Lo que necesito es un duelo más humano", expresó la madre, subrayando la carga emocional que acompaña a las desapariciones sin explicación.
Cada 27 de mes, Silvia recuerda públicamente la ausencia de su hijo, anunciando que "falta el doctor Nataniel Guzmán" y prometiendo que continuará recordándolo mientras tenga vida. Su lucha se ha convertido en un símbolo de la búsqueda constante de respuestas para quienes enfrentan desapariciones sin resolver.