El mandatario paraguayo defendió la reincorporación de Caracas al bloque sudamericano con foco en la recuperación institucional y económica. La iniciativa coincide con una reunión bilateral prevista entre Chile y el gobierno interino venezolano.

Durante su intervención ante los líderes globales reunidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, reclamó formalmente la reintegración de Venezuela al Mercosur, bloque comercial del cual permanece suspendida de manera indefinida desde el año 2017. El mandatario asunceño planteó ante el plenario que la región debe acompañar un proceso de transición política genuino, perdurable e institucional que permita recomponer las variables sociales y comerciales de la nación caribeña, destacando su deseo de consolidar un país con seguridad jurídica, una economía pujante y plenamente reinsertado tanto en la comunidad internacional como en el esquema de integración que comparten la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
La postura expresada por el jefe de Estado paraguayo cobra especial relevancia luego de que concretara una escala previa en Caracas antes de arribar a Nueva York, una visita oficial que permitió reabrir los canales de diálogo diplomático bilateral tras años de ruptura de relaciones. La nueva dinámica sudamericana suma además la participación de Chile, miembro asociado del Mercosur, cuyo mandatario José Antonio Kast mantendrá este jueves una reunión formal al margen de la Asamblea con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, configurando un escenario de conversaciones multilaterales orientadas a redefinir el aislamiento diplomático que pesaba sobre ese país.

Sam Altman, Dario Amodei y Clément Delangue disertan ante el Consejo de Seguridad sobre los peligros de que los modelos escapen a la supervisión humana, en un debate cruzado por la negativa de Estados Unidos a convalidar regulaciones globales.
La membresía venezolana en el bloque se encontraba congelada desde agosto de 2017, cuando los socios fundadores aplicaron la cláusula democrática del Protocolo de Ushuaia por ruptura del orden constitucional y falta de adecuación a la normativa comunitaria, un endurecimiento institucional que se profundizó tras las detenciones de dirigentes opositores bajo la gestión del derrocado Nicolás Maduro. Dado que los estatutos del Mercosur no contemplan la figura de expulsión definitiva sino únicamente la suspensión de derechos políticos y comerciales, la propuesta de Peña apunta a desactivar esas sanciones de manera coordinada para favorecer la normalización del flujo económico regional a medida que avance el restablecimiento de las instituciones democráticas.