Trabajadores sanitarios advierten que faltan ambulancias, personal, insumos y espacios de aislamiento para contener el brote de ébola en el este de República Democrática del Congo.
La respuesta sanitaria al brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo enfrenta fuertes limitaciones operativas. Trabajadores de la salud y funcionarios advirtieron que faltan equipos para identificar casos sospechosos, ambulancias para trasladar pacientes y materiales para construir salas de aislamiento.
La situación se produce un mes después de que la Organización Mundial de la Salud declarara la emergencia internacional. Desde entonces, el brote de la rara cepa Bundibugyo superó los 800 casos confirmados, mientras crecen las advertencias sobre la posibilidad de que se convierta en uno de los más graves registrados.
Según autoridades sanitarias africanas, los equipos están tan exigidos que decenas de miles de contactos de personas contagiadas todavía no fueron rastreados. La inseguridad, el contexto urbano y la fuerte actividad minera y comercial aparecen como obstáculos centrales para contener la transmisión.
Jean Kaseya, director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, advirtió que no todos los casos identificados están siendo aislados o atendidos adecuadamente.
"Tenemos personas que fueron admitidas y deciden escapar por muchas razones. Tenemos personas positivas que no están internadas. Y también vimos a personas internadas que creemos que no están recibiendo el apoyo adecuado", señaló.
Un informe de la OMS mostró que aproximadamente un tercio de las 241 alertas sobre nuevos casos sospechosos en Ituri, la provincia más afectada, no estaban siendo seguidas hasta el 14 de junio.
Desde organizaciones humanitarias también alertaron sobre demoras en la atención. En un centro médico de Rwampara, una mujer con síntomas compatibles, como fiebre y sangrado, habría quedado esperando durante horas porque el sistema de vigilancia no contaba con suficientes ambulancias para responder.
África CDC informó que los equipos encargados de entierros seguros y descontaminación en Ituri cuentan apenas con cerca del 15% del personal requerido y el 7% de los vehículos necesarios.
El ministro de Salud congoleño, Samuel-Roger Kamba, rechazó que el brote esté superando la capacidad de respuesta y aseguró que el Gobierno capacitó a 1.200 trabajadores comunitarios, de los cuales 1.000 fueron desplegados para rastrear contactos y casos sospechosos puerta por puerta.
Sin embargo, documentos compartidos con los equipos de respuesta en Ituri señalaron problemas persistentes, como casos de contactos perdidos, pacientes que se trasladan entre zonas sanitarias y falta de combustible para unidades móviles.
El profesor Salim Abdool Karim, asesor de África CDC, sostuvo que el principal desafío es la falta de suministros. Según explicó, se necesitan recursos para casi todo, desde equipos de protección personal hasta materiales básicos de construcción.
La escasez de grava retrasó la construcción de salas de aislamiento, mientras también faltan paneles prefabricados para paredes, pisos y techos. Además, especialistas señalaron que la ausencia de USAID, desmantelada por la administración de Donald Trump el año pasado, se hace sentir en la respuesta.
Los médicos también enfrentan la falta de insumos básicos, como mascarillas. Decenas de trabajadores sanitarios ya se contagiaron con la cepa Bundibugyo, para la cual no existe una vacuna ni un tratamiento probado.
La Unión Africana afirmó que solo recibió una quinta parte del financiamiento previsto para su plan de respuesta de US$518 millones. Trabajadores humanitarios advierten que el apoyo de los donantes es menor que en brotes anteriores de ébola.
Kaseya señaló que algunos insumos necesarios incluso podrían estar disponibles, pero sin llegar a tiempo a los lugares críticos. "A veces los suministros que se necesitan están en algún almacén", afirmó.
Consultado sobre si los gobiernos occidentales deberían hacer más, respondió: "Creo que están empezando a entender que esto es serio".