Las autoridades iraníes preparan una ceremonia de tres días para despedir al fallecido líder supremo. El funeral había sido postergado tras los ataques de Estados Unidos e Israel.
Irán ultima los preparativos para realizar el funeral de Estado de Alí Jamenei, fallecido a fines de febrero durante la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
La ceremonia había sido postergada sin fecha a principios de marzo, en medio de la escalada militar y de las dificultades logísticas para organizar una despedida masiva.
Según informó la agencia iraní Tasnim, las autoridades trabajan en la organización de la despedida, el funeral y el entierro del exlíder supremo, con participación de instituciones y municipios de todo el país.
El vicealcalde de Teherán para asuntos culturales y sociales, Mohamed Amin Tavakolizadé, indicó que los preparativos se encuentran en su etapa final.
La ceremonia en Teherán tendría una duración de al menos 24 horas. Luego, el cuerpo de Jamenei será trasladado a Qom y finalmente a la ciudad santa de Mashhad, donde se realizará una despedida similar.
El funeral de Estado estaba previsto originalmente en el mausoleo del imán Jomeini, en la capital iraní, pero fue suspendido el 4 de marzo.
Jamenei murió el 28 de febrero durante la primera oleada de bombardeos ejecutada por Estados Unidos e Israel.
En ese ataque también fallecieron su esposa, Mansuré Jojasté Bagherzadé, y varios familiares, entre ellos una hija y una nieta, según reportes difundidos tras la ofensiva.
La muerte del dirigente abrió una etapa de incertidumbre política en Irán y profundizó la tensión regional, en un contexto marcado por los ataques cruzados, las negociaciones suspendidas y los intentos diplomáticos por contener una escalada mayor en Medio Oriente.