La tensión geopolítica vuelve a impactar en los mercados energéticos globales.
El precio del petróleo subió más de un 5% este lunes en medio de crecientes temores por una posible ruptura del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
La suba se produce tras la incautación de un buque iraní por parte de fuerzas estadounidenses y la persistente interrupción del tránsito en el estratégico Estrecho de Ormuz.
El crudo Brent avanzó hasta los 94,99 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los 88,18 dólares.
El mercado reaccionó ante la posibilidad de una nueva escalada en el conflicto, luego de que Irán advirtiera que responderá tras la captura de una embarcación por parte de Estados Unidos.
La situación genera incertidumbre sobre la continuidad del alto el fuego, que tiene fecha límite en los próximos días.
Analistas del mercado señalan que la combinación de bloqueos, amenazas y negociaciones inciertas está impulsando los precios del crudo.
El Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, sigue siendo uno de los puntos más críticos del conflicto.
El tráfico marítimo en la zona se redujo drásticamente, con apenas tres embarcaciones cruzando en las últimas horas, lo que refleja el impacto directo del conflicto en el comercio energético.
La interrupción de los flujos de petróleo, junto con el aumento de costos logísticos y de seguros, genera presión adicional sobre los precios.
Aunque continúan las gestiones diplomáticas para retomar negociaciones, los analistas advierten que, incluso si se alcanza un acuerdo, los precios podrían tardar en estabilizarse.
En este contexto, el mercado energético global se mantiene en estado de alta volatilidad, condicionado por la evolución del conflicto en Medio Oriente.