La fiscalía de París avanza en una investigación que involucra al empresario y a otros directivos de la plataforma X por el contenido que circula en la red social.
Elon Musk fue citado por fiscales franceses en el marco de una investigación que analiza posibles delitos vinculados al funcionamiento de la red social X, incluyendo la difusión de material de abuso infantil y contenido deepfake.
El empresario y la exdirectora ejecutiva de la plataforma, Linda Yaccarino, fueron convocados a entrevistas voluntarias en París, mientras que otros empleados serán interrogados como testigos durante la semana.
Las autoridades buscan determinar el grado de responsabilidad de los directivos en la circulación de contenidos ilegales dentro de la plataforma.
La investigación fue iniciada en enero de 2025 por la unidad de ciberdelincuencia de la fiscalía de París y se intensificó tras un allanamiento en las oficinas de X en Francia realizado en febrero.
Entre los principales puntos bajo análisis se encuentran la posible difusión de imágenes de abuso sexual infantil, la generación de deepfakes sexualizados sin consentimiento y la publicación de contenidos que podrían encuadrarse como negación de crímenes contra la humanidad.
La imagen muestra la diferencia entre un deepfake y la imagen original.
El foco también está puesto en el chatbot Grok, desarrollado por xAI, que generó controversia tras producir imágenes explícitas manipuladas y publicaciones que relativizaban hechos históricos como el Holocausto, lo cual constituye un delito en Francia.
Además, los investigadores analizan si los algoritmos de la plataforma pudieron haber sido manipulados, afectando el funcionamiento de sistemas automatizados de datos.
Otro eje de la investigación apunta a determinar si la polémica en torno a los deepfakes pudo haber sido utilizada para aumentar artificialmente el valor de las empresas de Musk, en la antesala de una eventual salida a bolsa de una nueva entidad vinculada a sus compañías.
En ese contexto, la fiscalía francesa notificó a autoridades estadounidenses, incluyendo el Departamento de Justicia y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), ante posibles implicancias financieras.
Sin embargo, Estados Unidos rechazó colaborar con la investigación y cuestionó el accionar de Francia, al considerar que se trata de un intento de interferir en un negocio estadounidense.
Pese a esto, las autoridades francesas confirmaron que la investigación continuará, incluso si los directivos citados no se presentan a declarar.
El caso se suma a una serie de investigaciones en Europa sobre plataformas digitales, en un contexto de creciente preocupación por el impacto de la inteligencia artificial, los algoritmos y la difusión de contenido sensible en internet.