Irán lanzó una nueva ofensiva contra objetivos en Israel y varios países de Medio Oriente, mientras misiles y proyectiles impactaron barcos en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del mundo.
Irán lanzó una nueva serie de ataques con misiles y drones contra objetivos en Israel y distintos puntos de Medio Oriente, en una escalada del conflicto regional que también afectó al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
Durante las últimas horas, varios buques comerciales fueron alcanzados por proyectiles en esa zona del Golfo Pérsico, según reportes de organismos de seguridad marítima y autoridades internacionales. Los ataques provocaron incendios y daños en algunas embarcaciones, lo que obligó a evacuar a parte de las tripulaciones.
Entre los barcos afectados se encuentra el granelero con bandera tailandesa "Mayuree Naree", que fue impactado por dos proyectiles que provocaron un incendio en la sala de máquinas. Al menos 20 tripulantes fueron evacuados, mientras que otros miembros de la tripulación permanecían desaparecidos al momento de los primeros reportes.
La ofensiva se produjo en el marco de la guerra abierta entre Irán, Israel y Estados Unidos, iniciada tras los bombardeos contra instalaciones iraníes a fines de febrero, que desencadenaron una serie de ataques y contraataques en toda la región.
En respuesta a esa ofensiva, Irán lanzó misiles y drones contra Israel y contra objetivos vinculados a Estados Unidos y sus aliados en el Golfo, ampliando el alcance del conflicto a varios países de Medio Oriente.
Las autoridades iraníes también advirtieron que los barcos asociados a Estados Unidos, Israel o sus aliados pueden ser considerados "objetivos legítimos", lo que elevó el riesgo para la navegación comercial en el Golfo Pérsico.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del comercio energético global, ya que por ese paso marítimo circula cerca del 20% del petróleo que se transporta por mar en el mundo.
La escalada militar ya provocó interrupciones en la navegación y fuertes tensiones en los mercados energéticos, con el precio del petróleo en alza y numerosas navieras suspendiendo o retrasando sus rutas en la región.
En paralelo, fuerzas militares de Estados Unidos realizaron operaciones en la zona para destruir embarcaciones iraníes que presuntamente preparaban minas navales, en un intento por evitar el bloqueo total de la estratégica vía marítima.
El conflicto continúa evolucionando y los gobiernos de distintas potencias siguen de cerca la situación ante el temor de una expansión mayor de la guerra en Medio Oriente.