El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, aseguró que el reciente despliegue militar de Grecia en Chipre responde a una misión defensiva y pacífica para disuadir amenazas en la región, en medio de la escalada de tensiones tras los ataques con drones en la zona del Mediterráneo.
El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, sostuvo este miércoles que el despliegue militar heleno en Chipre se realiza con un propósito defensivo y pacífico, en respuesta a la creciente inestabilidad en el Mediterráneo oriental ocasionada por el conflicto en Oriente Medio y ataques con drones contra infraestructuras militares aliadas.
En declaraciones ante el Parlamento griego, Mitsotakis explicó que Atenas ha decidido colocar fuerzas en Chipre -incluyendo fragatas y aviones de combate F-16- con la única intención de enfrentar amenazas y reforzar la seguridad de la isla, que se encuentra cada vez más cerca de los escenarios de tensión regional.
El mandatario enfatizó que la misión tiene un perfil defensivo y pacífico, con el objetivo de prevenir acciones hostiles, y no implica participación directa en conflictos externos. Según Mitsotakis, esta postura refleja "la presencia de Grecia donde el deber nacional lo requiera", al tiempo que ratifica su compromiso con la desescalada y la diplomacia internacional.
Mitsotakis también señaló que los eventos militares en otras regiones han evolucionado hacia "acontecimientos de gran escala y alta intensidad" que podrían tener consecuencias económicas impredecibles, subrayando que la incertidumbre geopolítica sigue siendo la única constante.
El primer ministro hizo hincapié en la necesidad de trabajar por una solución diplomática al conflicto más amplio que afecta al Medio Oriente, defendiendo que el enfoque de Grecia combina la capacidad de disuasión con el respeto por el derecho internacional.
La decisión de reforzar Chipre se produjo tras incidentes con drones en la isla, incluidos vuelos sospechosos que llevaron incluso a la activación de cazas griegos para responder a posibles amenazas aéreas. Esta presencia militar también se interpreta como una señal de apoyo a las naciones europeas aliadas afectadas por la tensión en la región.