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Tragedia en Brasil: al menos 36 muertos por inundaciones en Minas Gerais

Un temporal de lluvias torrenciales provocó inundaciones y deslizamientos en el estado brasileño de Minas Gerais, con epicentro en Juiz de Fora y Ubá, dejando al menos 36 muertos, decenas de desaparecidos y cientos de evacuados.

Miercoles, 25 de Febrero de 2026

Un violento temporal golpeó el estado de Minas Gerais, en el sureste de Brasil, donde lluvias extraordinarias para esta época del año provocaron el desborde de ríos y deslizamientos de tierra que arrasaron barrios enteros.

Las ciudades más afectadas fueron Juiz de Fora y Ubá, ubicadas a unos 300 kilómetros de Río de Janeiro. En ambas localidades, el agua avanzó con fuerza sobre zonas residenciales, arrastró vehículos y dejó calles cubiertas de lodo.

Víctimas y desaparecidos

Según informaron autoridades locales y equipos de rescate, al menos 36 personas murieron como consecuencia del temporal, mientras que decenas permanecen desaparecidas bajo los escombros o en áreas de difícil acceso.

Los bomberos y brigadas de la Defensa Civil trabajan contrarreloj en la búsqueda de sobrevivientes, en medio de condiciones meteorológicas adversas que dificultan las tareas.

Evacuaciones y estado de emergencia

El avance del agua obligó a evacuar a cientos de vecinos, muchos de los cuales fueron trasladados a escuelas y centros comunitarios convertidos en refugios temporales. Varias rutas quedaron intransitables y algunos puentes sufrieron daños estructurales.

Las autoridades declararon el estado de emergencia en los municipios más afectados para acelerar la llegada de ayuda humanitaria y recursos logísticos.

Lluvias récord y alerta vigente

Especialistas meteorológicos señalaron que las precipitaciones registradas superaron ampliamente los promedios históricos de febrero, saturando los suelos y aumentando el riesgo de nuevos deslizamientos.

El pronóstico anticipa más lluvias en los próximos días, lo que mantiene en alerta a las comunidades vulnerables y a los equipos de rescate que continúan trabajando en la zona.

Más allá del número de víctimas, la tragedia dejó miles de personas damnificadas, con pérdidas materiales significativas y barrios enteros afectados. La reconstrucción demandará meses de trabajo y una fuerte inversión pública.

La catástrofe reavivó el debate sobre la frecuencia creciente de fenómenos climáticos extremos en la región y la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención y planificación urbana.