El Gobierno de Groenlandia rechazó la oferta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de enviar un barco hospital al territorio autónomo, y defendió su sistema de salud público y gratuito, en medio de renovadas tensiones diplomáticas.
Las autoridades de Groenlandia descartaron la propuesta del presidente estadounidense Donald Trump de enviar un barco hospital como parte de una iniciativa de cooperación sanitaria. Desde el gobierno local afirmaron que el territorio cuenta con un sistema de salud público en el que los tratamientos son gratuitos, por lo que no consideran necesaria esa asistencia.
La respuesta fue interpretada como un gesto político en un contexto de vínculos sensibles entre Washington y la isla ártica, cuyo estatus autónomo depende del Reino de Dinamarca.
Voceros oficiales subrayaron que Groenlandia dispone de una estructura sanitaria estatal financiada con fondos públicos, diseñada para garantizar el acceso universal a la atención médica. Si bien el territorio enfrenta desafíos logísticos por su geografía y dispersión poblacional, insistieron en que la cobertura médica está asegurada.
El mensaje también buscó reforzar la idea de que cualquier cooperación internacional debe canalizarse mediante acuerdos institucionales formales y respetando la autonomía política del territorio.
La relación entre Estados Unidos y Groenlandia ha atravesado episodios de tensión en los últimos años, especialmente desde que Trump manifestó interés estratégico en la isla debido a su ubicación y recursos naturales.
En este escenario, la oferta del barco hospital fue leída por algunos sectores como un nuevo intento de fortalecer la influencia estadounidense en la región ártica, mientras que desde Groenlandia se optó por remarcar la autosuficiencia de su sistema sanitario.