La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró este martes que el país mantiene "calma y tranquilidad" al cumplirse un mes de la operación estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, subrayando la necesidad de avanzar hacia el diálogo y el respeto mutuo.
Al cumplirse un mes desde la operación militar de Estados Unidos en Venezuela que terminó con la detención del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores -hecho que generó tensiones diplomáticas y políticas-, la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, afirmó que la nación se encuentra "en calma y tranquilidad".
En un discurso transmitido por el canal estatal VTV, Rodríguez destacó que la situación interna se ha estabilizado a pesar del impacto del operativo, y remarcó la importancia de mantener la paz social en un momento que calificó de "crítico" para el rumbo político de Venezuela.
En la misma intervención, la mandataria encargada enfatizó la necesidad de resolver las diferencias con Estados Unidos mediante el diálogo político y diplomático, una postura que marca un giro hacia una posible apertura de canales de comunicación entre Caracas y Washington.
Rodríguez indicó que en los últimos días mantuvo conversaciones telefónicas con el presidente estadounidense Donald Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio, con quienes intercambió opiniones sobre la relación bilateral y la búsqueda de un respeto que, según ella, debe regir las acciones de ambos gobiernos.
Aunque subrayó la calma, Rodríguez también reconoció que existe un "clamor nacional" en distintas regiones del país: la exigencia de la libertad de Maduro y de Cilia Flores, quienes permanecen detenidos en Estados Unidos tras la operación del 3 de enero.
Este reclamo, que se ha extendido entre simpatizantes del chavismo, se superpone a la narrativa oficial sobre estabilidad, reflejando tensiones entre la búsqueda de paz y el descontento de sectores afines al gobierno.
La intervención estadounidense de principios de enero y la detención de Maduro marcaron un punto de inflexión en la política venezolana, con Rodríguez asumiendo la presidencia encargada y promoviendo iniciativas que incluyen propuestas de diálogo nacional y posibles reformas legales con el objetivo de consolidar la estabilidad interna.
Analistas señalan que el énfasis en la calma, el respeto mutuo y el diálogo diplomático responde tanto a presiones internas como a la necesidad de gestionar la relación con Washington en un contexto de fuerte atención internacional.