El músico brindó testimonio ante el tribunal por el asesinato de Cristian Díaz ocurrido en julio de 2018. Afirmó que la víctima estaba armada, que intentó evitar la confrontación y propuso realizar recitales a beneficio de los familiares.
En el marco del proceso judicial por el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido en julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano, el músico Cristian “Pity” Álvarez declaró por primera vez ante el tribunal durante más de tres horas y media, asegurando: “No era yo, me transformé”. En su indagatoria, el imputado relató episodios de conflictividad vecinal previos para contextualizar las condiciones de su vida cotidiana y reconstruyó el cruce previo al hecho, afirmando que el remisero lo increpó, intentó agredirlo físicamente y portaba un arma de fuego de calibre superior a la suya debajo del pullover.
Álvarez detalló que el origen de la discusión se remonta a un viaje en el que Díaz lo trasladó hasta un asentamiento, donde luego lo dejó abandonado llevándose su mochila con dinero y pertenencias. El cantante relató que recuperó sus objetos a través de conocidos de la víctima en el barrio, pero negó de manera categórica haber expresado que iba a dispararle. “Les dije a los pibes: ‘Díganle al Gringo que de esto vamos a hablar, que esto no va a quedar así’. Nunca dije: ‘Le voy a pegar un tiro’”, remarcó ante los jueces al reconstruir los instantes previos al cruce en el edificio.
De acuerdo con el relato del exlíder de Viejas Locas, el encuentro en la torre se tornó tenso debido a que la víctima se encontraba alcoholizada y bajo los efectos de pastillas. Álvarez explicó que intentó apaciguar el enfrentamiento por encontrarse limitado físicamente tras una cirugía de cadera, momento en el que intervino un boxeador de la zona llamado Ulises para mediar. Pese a que se tomaron una fotografía conjunta para disipar la hostilidad, el diálogo volvió a escalar de forma intempestiva tras un intercambio verbal posterior.
En ese tramo de la declaración, Álvarez se levantó de su asiento para recrear la posición corporal de la víctima y el momento exacto en que exhibió el armamento. “Se sacó un pullover. Tiene un arma, no sé si una 18 o una 32, era más grande que la mía”, manifestó el músico, relatando que Díaz volvió a embestirlo con golpes de cabeza. Frente a esa acción, el imputado detalló el disparo fatal: “Levanté el arma, tiré, no sé a dónde, creo que apunté a su cuerpo. Cuando disparé, fue un fogonazo blanco en mi cabeza. No sé lo que pasó por unos segundos después”, precisando que escapó en su automóvil hacia Pinar de Rocha totalmente desorientado.
Hacia el desenlace de su comparecencia, el músico manifestó su pesar por el desenlace fatal y reconoció su conmoción personal ante lo acontecido. “¿Cómo no voy a estar arrepentido? Desconozco lo que hice por el tipo de persona que sé que soy”, declaró Álvarez, planteando formalmente ante el tribunal la posibilidad de generar ingresos a través de presentaciones artísticas para asistir financieramente a los deudos de Díaz.
“No les voy a devolver la vida, porque sé lo que es perder a un papá. Aunque sea hacer algo económicamente, tratar de solucionarle lo que pueda desde este lugar en el que estoy”, expresó. Finalmente, a instancias de una consulta formulada por su abogado defensor Sebastián Queijeiro, el cantante se dirigió a los parientes de la víctima presentes en la sala de audiencias y concluyó: “Le pido mil disculpas a la familia”.