Un automovilista de 32 años protagonizó un violento escape tras enterarse de que le iban a retener el registro por una infracción grave. La denuncia penal del Ministerio de Transporte, el rastreo satelital y la máxima penalidad aplicada.
Un control vehicular de rutina en la autopista Buenos Aires-La Plata se transformó en una escena de película que terminó con una de las sanciones más severas y ejemplares que recuerde la seguridad vial de la provincia. Un hombre de 32 años fue inhabilitado de por vida para volver a subirse al volante de un vehículo luego de reaccionar de forma sumamente violenta durante un operativo, llegar a las manos con un inspector de tránsito, robarle el acta de infracción y escapar a toda velocidad del lugar del hecho.
El insólito episodio ocurrió en el peaje de Hudson, durante un despliegue conjunto de control montado por el Ministerio de Transporte bonaerense y la empresa estatal AUBASA. Todo transcurría con normalidad hasta que los fiscalizadores detectaron que la camioneta en la que circulaba el infractor arrastraba la Verificación Técnica Vehicular (VTV) vencida desde el mes de mayo. Al comunicarle que, por tratarse de una falta de carácter grave, el protocolo exigía confeccionar la multa correspondiente y proceder a la retención inmediata de su licencia de conducir, el conductor estalló de furia.
La respuesta del automovilista escaló en agresividad en cuestión de segundos. Tras gritarle a los agentes que el procedimiento era completamente ilegal y exigir a viva voz que le devolvieran la cédula del vehículo, el hombre pasó de los insultos a la acción física. De acuerdo con la reconstrucción formal que consta en las actas de las autoridades, el sujeto forcejeó directamente con uno de los trabajadores, le arrebató el papel de la multa y le arrancó la cámara corporal (bodycam) que llevaba enganchada en su uniforme antes de subirse a la camioneta y dar un violento piso al acelerador.
Lo que el fugitivo evidentemente no tuvo en cuenta en medio de su ataque de ira fue la tecnología de los elementos que se estaba llevando. Horas más tarde del violento escape, las fuerzas de seguridad lograron localizar y recuperar el dispositivo tecnológico gracias al sistema de geolocalización por satélite que lleva incorporado la cámara en su software de protección. La triangulación de las antenas telefónicas guió a los inspectores de forma directa hacia el lugar donde se encontraba el botín robado, sirviendo además para identificar sin margen de error al agresor.
La drástica reacción oficial no se hizo esperar ante la gravedad del hecho institucional. El Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires radicó de forma inmediata una denuncia penal en los tribunales contra el conductor de 32 años por los delitos de robo y resistencia a la autoridad. En paralelo al carril penal, el organismo gubernamental resolvió aplicar la inhabilitación permanente y definitiva de su registro de conducir, borrándolo por completo del sistema nacional de licencias.
Desde las oficinas del área de vialidad remarcaron que este tipo de conductas delictivas y patoteras contra el personal civil que trabaja en las rutas no van a ser toleradas bajo ningún concepto. Las autoridades destacaron que los inspectores cumplen un rol clave para prevenir siniestros y salvar vidas en los corredores bonaerenses, por lo que atacar los operativos atenta contra el bienestar de toda la comunidad, justificando plenamente el retiro de circulación de un conductor que demostró no estar apto para convivir en la vía pública.