La actriz inició acciones por daños y perjuicios contra el dueño de la productora tras ser desvinculada por difundir una noticia falsa sobre el padre de Messi. El rol de Fernando Burlando y el descargo del empresario sobre la pauta comercial.
El fuerte conflicto mediático y corporativo desatado en el seno de Luzu TV sumó un capítulo judicial definitivo. Dos semanas después del severo error informativo en el que Florencia Peña dio por fallecido al padre de Lionel Messi durante una transmisión en vivo, se oficializó el impacto económico de la batalla legal: la actriz demandará oficialmente a Nicolás Occhiato por una cifra de 750 millones de pesos argentinos.
El dato financiero fue revelado de forma pública en la pantalla de América TV por Barby Franco, pareja del abogado penalista Fernando Burlando, quien asumió la representación técnica de la artista en el litigio por daños, perjuicios y ruptura intempestiva del contrato laboral.
Desde el entorno de la defensa argumentaron que el monto de la presentación judicial se estructuró en base a los honorarios percibidos por la conductora, los beneficios comerciales estipulados en su ciclo El Show del Verano y el severo impacto reputacional sufrido. Burlando precisó en la mesa de Mirtha Legrand que su clienta se encuentra atravesada por un profundo dolor físico y emocional, catalogando como completamente apresurada la decisión de la empresa de desplazarla de la grilla por un error humano involuntario.
Por su parte, Nicolás Occhiato utilizó los micrófonos de su programa insignia, Nadie dice nada, para ensayar un enérgico descargo institucional y defender los criterios de dirección de su señal de streaming. El productor remarcó que el incidente técnico se gestionó sin ningún tipo de intencionalidad espuria, pero subrayó que, al ser el máximo responsable comercial de la compañía, tiene la potestad legal de tomar las determinaciones contractuales que considere pertinentes para resguardar su marca.
El joven empresario desmintió además de forma categórica las versiones periodísticas que indicaban una supuesta fuga masiva de patrocinadores tras el escándalo con el entorno del capitán de la Selección Argentina. "No se bajó ninguna marca, seguimos acá, todo lo que se dijo también fue mentira", disparó Occhiato ante su comunidad de oyentes, garantizando la continuidad operativa absoluta de la plataforma y dando por cerrado el intercambio privado con los damnificados por la falsa noticia.