El hallazgo de un cráneo en la Isla Paulino reactivó una de las causas más sensibles del país: investigan si los restos podrían pertenecer a Johana Ramallo, asesinada en 2017. La Justicia avanza con pericias para determinar su origen e identidad.
El hallazgo de un cráneo en la costa de la Isla Paulino, en Berisso, generó conmoción y volvió a poner en foco la causa por el femicidio de Johana Ramallo, ocurrido en 2017.
El descubrimiento fue realizado por vecinos que caminaban por la ribera del Río de la Plata, quienes dieron aviso a las autoridades. Poco después, personal de Policía Científica trabajó en el lugar para realizar las primeras pericias.

La investigación por el asesinato del docente en La Matanza sumó un nuevo eje: analizan si el policía detenido tenía deudas millonarias que podrían haber sido el motivo del crimen. El caso ya tiene a un efectivo como principal sospechoso tras las primeras pericias.
Según las primeras evaluaciones, se trataría de un cráneo de antigua data, que habría quedado expuesto por el movimiento natural de la costa, algo frecuente en esa zona.
El cráneo fue trasladado para estudios más exhaustivos con el objetivo de establecer si efectivamente se trata de restos humanos y cuál es su antigüedad.
En caso de confirmarse que es humano, los especialistas avanzarán con un protocolo que incluye:
Determinar el sexo del cráneo
Analizar sus características biológicas
Realizar cotejos de ADN para intentar identificarlo
Solo si los resultados indican que pertenece a una mujer, se comparará con el material genético de la familia Ramallo.
Los abogados de la familia de Johana solicitaron intervenir en el expediente para seguir de cerca el avance de las pericias y determinar si existe alguna relación con el caso.
La causa está a cargo de la fiscal Betina Lacki, quien ya había intervenido en la investigación inicial por la desaparición de la joven.
El antecedente genera cautela: en 2018, parte de los restos de Ramallo fueron encontrados en la misma zona, pero la identificación oficial demoró más de un año y requirió estudios genéticos complejos.
Johana Ramallo tenía 23 años cuando desapareció en julio de 2017. Su caso fue investigado como un hecho vinculado a redes de trata y terminó siendo considerado un femicidio.
A pesar de los avances judiciales, la causa nunca logró cerrarse completamente y aún persisten interrogantes sobre lo ocurrido.
Por eso, cada nuevo hallazgo en la zona genera expectativa y preocupación, ya que podría aportar información clave para esclarecer el caso.
Mientras tanto, la investigación continúa y las pericias serán determinantes para saber si este descubrimiento representa una nueva pista en una de las causas más impactantes de los últimos años.