Después del pago de más de US$ 4.200 millones en capital e intereses de deuda, el mercado observa una mayor predisposición a reinvertir en activos argentinos, especialmente en bonos soberanos en dólares, lo que podría favorecer una baja en el riesgo país y abrir nuevas oportunidades de inversión.
La tendencia en el mercado financiero argentino cambió de forma notable luego de que el Gobierno abonara más de US$ 4.200 millones por vencimientos de deuda en moneda extranjera. En esa jornada se vio principalmente una reorientación de fondos por parte de los inversores hacia activos locales, en lugar de una salida de capitales como en pagos anteriores.
Según especialistas, esta dinámica refleja una confianza creciente en la estabilidad relativa del mercado y en la posibilidad de que el riesgo país siga descendiendo de los niveles actuales, que rondaban los 560 puntos al cierre de la semana pasada.
La mayor parte de los capitales se canalizan hacia bonos soberanos en dólares, con una demanda especialmente concentrada en instrumentos de mayor duración y con rendimientos atractivos relativos al contexto global.
Expertos señalan que este flujo no solo favorece bonos tradicionales como AL30 o AN29, sino también títulos en tramos medios y largos de vencimiento como AL35 y GD35, que han mostrado subas significativas en las últimas jornadas.
Además, algunos inversores están explorando opciones de diversificación, incluyendo acciones y CEDEAR vinculados a sectores energéticos regionales, lo que sugiere un interés más amplio que la sola renta fija local.
Los analistas destacan que las decisiones de inversión dependen del perfil de riesgo de cada inversor. Quienes tienen un enfoque más conservador se inclinan por bonos de mayor seguridad, mientras que quienes toleran más riesgo buscan instrumentos con mayores retornos potenciales y diversificación sectorial.
También se mencionan otras alternativas, como posiciones en bonos con tasas internas de retorno atractivas o incluso instrumentos considerados de menor volatilidad para equilibrar carteras.
Especialistas consultados interpretan este comportamiento como una señal de que el mercado está más calmado y ordenado, con inversores que ven valores atractivos y potencial de ganancias en el mediano y largo plazo -a pesar de la volatilidad histórica que caracteriza a Argentina.
El entorno actual combina esta predisposición a reinvertir con expectativas de que el riesgo país pueda seguir moderándose, lo que a su vez atrae más capitales y beneficia la valoración de los activos locales.