La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) revirtió una medida que había incluido a las billeteras virtuales sin licencia bancaria en el pago del Impuesto a los Créditos y Débitos, conocido como Impuesto al Cheque, una decisión que generó preocupación en el ecosistema fintech y entre comercios antes de ser excluidas nuevamente.
En los últimos días de 2025, ARCA había notificado que varias plataformas de pago digital que operan como Proveedores de Servicios de Pago (PSP) -incluidas Mercado Pago, App YPF, Prex, Carrefour Banco, Shell Box y Claro Pay- dejarían de estar exentas del Impuesto al Cheque a partir del 1° de enero de 2026, lo que habría implicado la retención del 1,2% por cada transacción financiera cuando al menos una de las partes fuera una persona jurídica.
Sin embargo, la agencia dio marcha atrás con esa decisión y ratificó que las billeteras virtuales sin licencia bancaria seguirán excluidas de ese tributo, manteniendo la exención que tenían hasta ahora.
La reversión fue recibida con alivio por parte de las fintech y del sector comercial, que advertían que la inclusión de las billeteras en este impuesto hubiera incrementado costos operativos y potencialmente trasladado esa carga hacia comisiones más altas para usuarios y pequeños comercios que utilizan estas plataformas para recibir pagos o efectuar cobros.
Analistas y actores del mercado destacaron que mantener la exención contribuye a preservar una competencia más equilibrada entre la banca tradicional y las plataformas digitales, en un contexto donde las billeteras virtuales concentran una porción creciente del mercado de pagos, transferencias y consumo electrónico.
Aunque las billeteras virtuales sin licencia bancaria quedaron excluidas del Impuesto al Cheque, otras entidades como las billeteras cripto continúan dentro del "padrón de contribuyentes" y siguen sujetas al tributo, tal como se había establecido desde fines de 2024.
La decisión de ARCA abre nuevamente el debate sobre el marco regulatorio aplicable a las fintech en Argentina, especialmente en un escenario donde el uso de plataformas digitales para pagos y transacciones sigue en aumento y representa una alternativa cada vez más consolidada frente al sistema financiero tradicional.