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Salud y nutrición Saludable

Los nuevos tratamientos contra la obesidad

Existen varios medicamentos inyectables aprobados por las autoridades sanitarias en algunos países para el tratamiento de la obesidad que deben ser utilizados en combinación con cambios en el estilo de vida.

Lunes, 3 de Julio de 2023
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Los enfoques terapéuticos pueden variar según las necesidades individuales. Es fundamental consultar a un profesional de la salud calificado para evaluar la situación de cada persona y determinar el mejor tratamiento, incluyendo el uso de medicamentos inyectables si es apropiado.

Así lo indicó el doctor Daniel Caiña (M.N. 77.675 / M.P. 442.384), jefe del departamento de Cirugía Bariátrica Metabólica y director general de Hospitales de Malvinas Argentinas, quien añadió que existen varios medicamentos inyectables aprobados por las autoridades sanitarias en algunos países para el tratamiento de la obesidad y dijo que los mismos suelen ser utilizados en combinación con cambios en el estilo de vida, como dieta saludable y ejercicio regular.

Asimismo, señaló que es importante destacar que los medicamentos inyectables, generalmente, están indicados para personas con un índice de masa corporal (IMC) elevado, y su uso debe ser supervisado por un médico. Además, como con cualquier medicamento, existen posibles efectos secundarios y contraindicaciones que deben tenerse en cuenta.

Uno de los medicamentos inyectables más comunes para el tratamiento de la obesidad es la liraglutida, que es un análogo del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1). La liraglutida y otros medicamentos similares funcionan al reducir el apetito y aumentar la sensación de saciedad, lo que puede ayudar a las personas con obesidad a controlar su ingesta de alimentos.

Avances e innovación en cirugías bariátricas

La cirugía bariátrica, también conocida como cirugía de pérdida de peso, es un conjunto de procedimientos quirúrgicos diseñado para tratar la obesidad y sus complicaciones relacionadas. El objetivo principal de esta cirugía es reducir el tamaño del estómago y/o modificar el sistema digestivo para limitar la cantidad de alimentos que una persona puede consumir y/o absorber.

En los últimos años, hubo avances significativos en el tratamiento de la obesidad y Caiña mencionó algunos enfoques innovadores, a la vez que aclaró que no son adecuados para todas las personas con obesidad y deben ser considerados caso por caso.

  • Terapia de estimulación del nervio vago (VNS): La estimulación del nervio vago es un enfoque que implica la implantación de un dispositivo similar a un marcapasos en el cuerpo que estimula eléctricamente el nervio vago. Esta terapia mostró resultados prometedores en la reducción del apetito y el control del peso en algunas personas con obesidad.
  • Balón gástrico ajustable: Se trata de un balón intragástrico que se coloca temporalmente en el estómago y se llena con suero o aire para ocupar espacio y reducir la cantidad de alimentos que se pueden consumir. Lo innovador de esta técnica es que el balón es ajustable, lo que permite modificar su tamaño en función de las necesidades del paciente.
  • Terapia con microbiota intestinal: La microbiota intestinal, compuesta por billones de microorganismos en nuestro intestino, desempeña un papel importante en la regulación del peso y el metabolismo. La terapia con microbiota intestinal busca modificar la composición de estas bacterias mediante la administración de probióticos y prebióticos para promover la pérdida de peso y mejorar la salud metabólica.
  • Terapia de modulación del apetito: Se están desarrollando medicamentos que actúan sobre los sistemas de señalización del cerebro para regular el apetito y la saciedad. Algunos de estos medicamentos están diseñados para bloquear los receptores de grelina, una hormona que estimula el apetito, o para estimular los receptores de péptido similar al glucagón 1 (GLP-1), que promueve la saciedad.
  • Cirugía metabólica: Si bien la cirugía bariátrica existió durante muchos años, se desarrollaron nuevas técnicas quirúrgicas que tienen como objetivo no solo reducir el tamaño del estómago sino también alterar el metabolismo de manera específica para tratar la obesidad y las enfermedades metabólicas relacionadas. Estos procedimientos incluyen la derivación biliopancreática con cruce duodenal (BPD-DS) y el bypass gástrico de una anastomosis (Mini-Bypass gástrico), entre otros.

Los diferentes tipos de cirugía bariátrica

El especialista indicó que las cirugías bariátricas ayudan a las personas con obesidad a perder peso significativo y a mejorar o resolver problemas de salud relacionados, como la diabetes tipo 2, la apnea del sueño, la hipertensión arterial y la enfermedad cardíaca. Sin embargo, estas intervenciones quirúrgicas conllevan riesgos y es importante que los pacientes sean evaluados cuidadosamente y reciban seguimiento médico adecuado después de la cirugía.

  1. Bypass gástrico: Durante este procedimiento, el cirujano crea una pequeña bolsa en la parte superior del estómago y conecta directamente esta bolsa a una parte del intestino delgado. Esto reduce la capacidad del estómago y limita la absorción de nutrientes al omitir parte del estómago y el intestino delgado.
  2. Gastrectomía en manga: En este procedimiento, se extirpa una gran parte del estómago, creando un estómago en forma de tubo más pequeño. Al reducir el tamaño del estómago, se limita la cantidad de alimentos que se pueden consumir y se reduce la producción de hormonas relacionadas con el hambre.
  3. Banda gástrica ajustable: Se coloca una banda de silicona ajustable alrededor de la parte superior del estómago, creando una pequeña bolsa. La banda se puede ajustar para controlar la cantidad de alimentos que se pueden consumir.

Tratamientos contra la obesidad

La obesidad es una condición médica compleja y crónica que requiere un enfoque multidisciplinario para su tratamiento. Algunos tratamientos comunes utilizados para abordarla son:

  • Cambios en el estilo de vida: Este es el primer paso en el tratamiento de la obesidad. Implica adoptar una dieta saludable y equilibrada, así como aumentar la actividad física. Los cambios en el estilo de vida también pueden incluir la reducción del consumo de alcohol y la eliminación de hábitos perjudiciales como el tabaquismo.
  • Planes de alimentación: Los planes de alimentación equilibrados y personalizados son fundamentales para el tratamiento de la obesidad. Un dietista registrado o un nutricionista puede ayudar a desarrollar un plan de comidas que se adapte a las necesidades individuales, teniendo en cuenta los objetivos de pérdida de peso, los requerimientos nutricionales y las preferencias personales.
  • Aumento de la actividad física: Incorporar una rutina regular de ejercicio es esencial para el tratamiento de la obesidad. La actividad física ayuda a quemar calorías, aumentar el metabolismo, fortalecer los músculos y mejorar la salud cardiovascular. Se recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada cada semana, junto con ejercicios de fuerza dos o más días a la semana.
  • Terapia conductual: La terapia conductual puede ser útil para identificar y abordar los patrones de comportamiento y las emociones que pueden contribuir a la obesidad. Un terapeuta capacitado puede trabajar con el individuo para desarrollar habilidades de afrontamiento, establecer metas realistas, mejorar la motivación y mejorar la autoestima.
  • Medicamentos para la pérdida de peso: En algunos casos, los medicamentos pueden ser recetados para ayudar a la pérdida de peso en personas con obesidad. Estos medicamentos generalmente se usan en combinación con cambios en el estilo de vida y bajo la supervisión de un médico. Es importante tener en cuenta que los medicamentos para la pérdida de peso deben usarse como parte de un programa integral de pérdida de peso y no son una solución única.
  • Cirugía bariátrica: Para las personas con obesidad severa o que tienen afecciones médicas relacionadas que ponen en riesgo su salud, la cirugía bariátrica puede ser considerada. Este tipo de cirugía restringe la cantidad de alimentos que el estómago puede contener o limita la absorción de nutrientes en el intestino. La cirugía bariátrica es una medida drástica y debe ser considerada después de haber intentado otros métodos de pérdida de peso sin éxito y bajo la supervisión de un equipo médico especializado.

Datos de obesidad en la Argentina

El doctor expresó: “Hasta mi conocimiento más reciente en septiembre de 2021, la situación del sobrepeso y la obesidad en la Argentina era preocupante. Sin embargo, no tengo información actualizada más allá de esa fecha específica”.

Según datos de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) realizada en la Argentina en 2018, alrededor del 66% de los adultos tenía sobrepeso u obesidad. Esto significa que más de dos tercios de la población adulta tenía un IMC igual o superior a 25, lo que se clasifica como sobrepeso u obesidad. En cuanto a los niños, la ENFR también mostró que el 41.2% de los niños y adolescentes argentinos de entre 5 y 17 años tenía sobrepeso u obesidad en 2018, destacó.

“Es importante tener en cuenta que estos datos pueden haber cambiado desde 2018, y la situación actual puede diferir”, expresó.

Enfermedades que derivan de la obesidad

La obesidad es un trastorno de salud crónico que puede dar lugar a una variedad de enfermedades y condiciones médicas. Algunas de las enfermedades más comunes que se derivan de la obesidad son:

  1. Diabetes tipo 2: La obesidad es un factor de riesgo importante para el desarrollo de la diabetes tipo 2. El exceso de grasa corporal puede dificultar la capacidad del cuerpo para utilizar la insulina correctamente, lo que lleva a niveles altos de azúcar en la sangre y, finalmente, a la diabetes.
  2. Enfermedades del corazón: La obesidad aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, como la hipertensión arterial, la enfermedad coronaria, los accidentes cerebrovasculares y la insuficiencia cardíaca. El exceso de grasa corporal puede contribuir a la acumulación de placa en las arterias, lo que restringe el flujo sanguíneo y aumenta la presión arterial.
  3. Apnea del sueño: La obesidad es un factor de riesgo importante para la apnea del sueño, un trastorno en el que la respiración se interrumpe repetidamente durante el sueño. El exceso de grasa en la zona del cuello puede obstruir las vías respiratorias y dificultar la respiración adecuada durante el sueño.
  4. Problemas respiratorios: La obesidad puede causar dificultades respiratorias, como la disminución de la capacidad pulmonar, el síndrome de hipoventilación-obesidad y el asma. El exceso de peso puede ejercer presión sobre los pulmones y dificultar la respiración normal.
  5. Enfermedades del hígado: La obesidad está asociada con enfermedades del hígado, como la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) y la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). Estas condiciones pueden llevar a la inflamación, el daño hepático y, en casos graves, la cirrosis.
  6. Trastornos musculoesqueléticos: El exceso de peso ejerce una presión adicional sobre las articulaciones, lo que aumenta el riesgo de desarrollar trastornos musculoesqueléticos, como la osteoartritis, especialmente en las articulaciones de carga, como las rodillas, las caderas y la columna vertebral.
  7. Cáncer: La obesidad se asoció con un mayor riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de mama, colon, riñón, páncreas y esófago, entre otros. Aunque la relación exacta entre la obesidad y el cáncer aún no se comprende completamente, se cree que la inflamación crónica y los cambios hormonales asociados con la obesidad pueden desempeñar un papel en el desarrollo de algunos tipos de cáncer.