Con el riesgo país en 852 puntos y tras los reveses electorales de Donald Trump y Flávio Bolsonaro, el Presidente busca cambiar el eje del debate público con la llegada de León XIV este domingo, en medio de tensiones internas con Patricia Bullrich.
Frente a un escenario condicionado por la derrota electoral de sus principales aliados ideológicos en el exterior, el salto del riesgo país hasta los 852 puntos básicos y crecientes tensiones en la interna de La Libertad Avanza, el presidente Javier Milei apuesta a la inminente llegada del papa León XIV para retomar la iniciativa y correr el eje del debate público. Tras mantener un hermético silencio ante la victoria legislativa del Partido Demócrata en Estados Unidos y la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flávio Bolsonaro en Brasil, la Casa Rosada confía en que la visita pastoral, programada entre este domingo y el miércoles, permita desviar la atención de los desequilibrios económicos cotidianos.
Como antesala de la llegada del pontífice, el mandatario emitió este miércoles un mensaje institucional en la red social X desprovisto de su habitual retórica confrontativa: “Su Santidad, la Argentina lo espera con enorme alegría. Será un gran honor recibirlo en nuestra tierra”, expresó, anhelando que la presencia de la máxima autoridad de la Iglesia católica fortalezca la fe colectiva y renueve un mensaje de entendimiento para la sociedad.
Pese a que el ministro de Economía, Luis Caputo, intentó minimizar las repercusiones de los comicios norteamericanos durante un almuerzo empresarial de FIEL al sostener que “para la Argentina no cambia”, la reacción de los activos financieros reflejó un saldo adverso. El indicador elaborado por JP Morgan escaló a 852 unidades —marcando su techo más elevado en los últimos doce meses—, mientras los títulos soberanos retrocedieron y el panel líder Merval sufrió caídas generalizadas encabezadas por el sector energético.
La debilidad financiera coincidió con un desplome del 9% en la cotización internacional del barril de crudo Brent, que se ubicó en torno a los US$ 95, encendiendo luces amarillas sobre la capacidad de captación de divisas de Vaca Muerta, yacimiento que en septiembre aportó 698.500 de los 973.700 barriles producidos por día en el país. En paralelo, el Palacio de Hacienda enfrenta el apremio de cancelar un compromiso inminente por US$ 877 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) contando con apenas US$ 830 millones del Tesoro depositados en el Banco Central, mientras el desembolso previsto de US$ 900 millones recién se someterá a la aprobación formal del Directorio en diciembre.
A este complejo frente se sumó el retiro total del proyecto de Ley de Competitividad Financiera que constaba de 240 artículos, decisión forzada por el rechazo de los bloques legislativos a la pretensión oficial de gravar con el Impuesto a las Ganancias el rendimiento de los Certificados de Depósito Argentinos (Cedears).
En el frente político doméstico, las fricciones de gabinete paralizaron durante dos semanas consecutivas las reuniones de la mesa política de Balcarce 50. El primer cortocircuito se desató tras las discrepancias públicas manifestadas por la senadora Patricia Bullrich ante los exabruptos del Presidente contra la prensa, distanciamiento que se profundizó tras el reconocimiento de la legisladora a la victoria de Lula da Silva en Brasil y sus advertencias sobre el rezago de las actividades productivas.
La segunda suspensión del cónclave oficial se justificó bajo el viaje a Estados Unidos de Eduardo “Lule” Menem e Ignacio Devitt como observadores comiciales, escenario que Bullrich capitalizó para encabezar reuniones con su propia tropa dirigencial en medio de la disputa de poder por el armado territorial hacia 2027. Por su parte, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, cuestionó el ajuste libertario exigiendo auxilio para el consumo interno y las pymes: “Hay que salir de una situación dogmática; la gente no llega a fin de mes”, advirtió.
El triunfo del Partido de los Trabajadores en el país vecino reactivó las articulaciones estratégicas en el peronismo. Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa mantuvieron audiencias reservadas por separado con André Janones, asesor clave de la campaña de Lula, para analizar esquemas de comunicación digital, mientras que en La Plata Axel Kicillof y Máximo Kirchner exploraron canales de acercamiento técnico para coordinar la convocatoria al Congreso del PJ bonaerense.
Si bien la llegada de León XIV brindará centralidad mediática al Poder Ejecutivo, las actividades del Santo Padre podrían exponer fuertes discrepancias doctrinales con las políticas de la administración libertaria. El Papa confirmó paradas en el Cottolengo Don Orione de Claypole, enfocado en personas con discapacidad en momentos de fuertes recortes presupuestarios en el área, y en el penal de Devoto, visitas que devolverán al primer plano problemáticas sociales que el oficialismo procura relegar de la conversación colectiva.