El exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad reconoció formalmente en tribunales que su voz es la que aparece en las grabaciones sobre presuntas coimas. La jugada procesal busca que la Justicia lo acepte como víctima de espionaje ilegal.

En un giro inesperado dentro de los tribunales de Comodoro Py, el exdirector ejecutivo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, reconoció formalmente ante la Justicia que es suya la voz registrada en las grabaciones que desataron un escándalo institucional por presuntos cobros indebidos. La admisión procesal, sin embargo, respondió a una necesidad estratégica: el exfuncionario buscaba ser aceptado como parte querellante en una causa paralela donde se investiga si fue blanco de maniobras de espionaje ilegal durante un encuentro reservado en un café porteño.
La confirmación generó un fuerte impacto debido a la contradicción frontal con la postura que su defensa técnica venía sosteniendo en la investigación principal. En ese expediente, donde se busca determinar la existencia de retornos exigidos a prestadores de salud, los letrados del ex titular del organismo habían intentado impugnar la validez de los archivos asegurando que el material había sido adulterado mediante herramientas de inteligencia artificial o sometido a ediciones maliciosas, lo que había llevado a la Gendarmería Nacional a calificar inicialmente las muestras como no concluyentes para un cotejo pericial.
La situación procesal se destrabó tras un revés dictado por la Cámara Federal porteña. Los camaristas Roberto Boico y Eduardo Farah habían rechazado su pedido para intervenir activamente como acusador en el expediente sobre las escuchas clandestinas al señalar que, formalmente, todavía no estaba acreditado quién era el interlocutor perjudicado. Ante esa traba procesal, el propio exfuncionario debió presentar un escrito admitiendo que la voz le pertenece y que resultaba evidente que había sido la víctima directa del seguimiento ilegal.
Las grabaciones que forman parte del expediente judicial aluden de forma explícita a un esquema irregular dentro de la estructura estatal. En los registros se escucha al extitular del organismo relatar conversaciones con el presidente Javier Milei, a quien supuestamente puso al tanto de las maniobras espurias protagonizadas por cuadros intermedios que solicitaban pagos irregulares a proveedores. A lo largo del diálogo, Spagnuolo relativiza las cifras al calificarlas como un negocio menor en comparación con el volumen total de compras, e involucra en el manejo de esos fondos a allegados políticos y operadores vinculados al suministro de medicamentos.