En el cierre de su paso por Manhattan, el mandatario mantendrá una reunión bilateral con el primer ministro israelí y disertará ante inversores en el Club Económico, donde defenderá los derechos soberanos sobre Malvinas y la desregulación tecnológica.

El presidente Javier Milei culmina este jueves su visita oficial a la ciudad de Nueva York con dos compromisos de alto impacto diplomático y financiero. En el tramo final de su estadía en Manhattan, el jefe de Estado compartirá una reunión bilateral con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y posteriormente expondrá durante un almuerzo ante inversores y banqueros nucleados en el tradicional Club Económico, ámbito que históricamente recibió a mandatarios y personalidades globales.
La audiencia con Netanyahu ratificará la estrecha convergencia geopolítica trazada por la actual administración nacional. El intercambio estará centrado en el desarrollo de la crisis armada en Medio Oriente, en momentos donde el dirigente conservador israelí enfrenta un escenario político complejo de cara a las elecciones legislativas de su país. A diferencia de Donald Trump, que optó por no conceder audiencias al líder extranjero durante esta semana, la delegación argentina decidió postergar unas horas su vuelo de regreso a Buenos Aires para concretar la reunión en la sede de la Organización de las Naciones Unidas.
Entre los puntos de mayor tensión latente se ubica la actividad de la firma de capitales israelíes Navitas Petroleum, compañía que opera de forma no autorizada por las leyes argentinas en la cuenca norte de las Islas Malvinas dentro del proyecto León Marino, donde ostenta el 65% del control junto a una socia británica. Consultado por este medio respecto a si el mandatario planteará este reclamo al mandatario israelí, el canciller Pablo Quirno evitó precisiones y señaló que el temario final quedará sujeto a la reserva del diálogo privado entre ambos líderes.
Previo al cónclave con Netanyahu, el Presidente se presentará ante ejecutivos de Wall Street secundado por una comitiva integrada por el ministro de Economía, Luis Caputo, el embajador en Washington, Alec Oxenford, y el titular del Palacio San Martín. La exposición retomará el tono de las intervenciones desplegadas ante la Asamblea General de la ONU, poniendo el foco en el reclamo inclaudicable de soberanía sobre el archipiélago austral y rechazando la aplicación de la autodeterminación para los territorios con población implantada, a la vez que renovará el reclamo formal al Reino Unido para detener la explotación ilegítima de los recursos energéticos.

La Casa Rosada aplicará modificaciones operativas mediante organismos como ANMAT, SENASA y Aduana para adelantar compromisos del entendimiento bilateral. Además, buscará sancionar en el Senado la adhesión al Tratado de Cooperación en Patentes.
Asimismo, la intervención ante el auditorio financiero destinará un capítulo específico a la visión del Ejecutivo sobre el impacto productivo de la inteligencia artificial. Para el libertario, el salto tecnológico actual debe asimilarse a una nueva revolución industrial capaz de expandir drásticamente la productividad global, motivo por el cual postulará ante los empresarios la necesidad de evitar trabas regulatorias previas que condicionen la radicación de inversiones, tras lo cual emprenderá su retorno inmediato a la Argentina.