El presidente Javier Milei iniciará un itinerario internacional por Ecuador y Colombia. Mantendrá una reunión bilateral con Daniel Noboa en Quito y participará en Cali de la asunción del mandatario electo Abelardo de la Espriella.
El presidente de la Nación, Javier Milei, emprenderá una nueva gira internacional por América Latina que contemplará actividades oficiales en Ecuador y Colombia. El jefe de Estado argentino partirá este miércoles a las 20 horas con destino a Quito, donde mantendrá una reunión bilateral y desarrollará una agenda de trabajo conjunta con el mandatario ecuatoriano, Daniel Noboa, durante la jornada del jueves. Tras concretar los compromisos institucionales en la capital ecuatoriana, la comitiva oficial se trasladará hacia la ciudad de Cali, en Colombia, con el propósito de participar el viernes de la ceremonia formal de asunción del presidente electo de esa nación, Abelardo de la Espriella, consolidando un itinerario enfocado en afianzar vínculos con administraciones de alineamiento afín.
Este nuevo despliegue exterior se suma a las recientes misiones diplomáticas encabezadas por el mandatario en la región. Pocas semanas atrás, Milei viajó a Lima acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno, para presenciar la toma de posesión de Keiko Fujimori, electa para el período gubernamental 2026-2031. Durante aquella estadía en Perú, el Presidente sostuvo un encuentro de trabajo orientado a profundizar las relaciones bilaterales y fortalecer la sintonía política entre los espacios conservadores de la región dentro de un contexto político de marcada polarización.
En paralelo a la confirmación de su viaje por la zona andina, el jefe de Estado ratificó sus duros cuestionamientos hacia el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien volvió a calificar de "ladrón", "corrupto" y "presidiario" en recientes declaraciones periodísticas. Milei argumentó que sus descalificaciones corresponden a una descripción de los antecedentes judiciales del líder del Partido de los Trabajadores, sosteniendo que este recuperó la libertad por un fallo técnico administrativo y no por una declaración de inocencia, enmarcando sus expresiones dentro de una defensa irrestricta de las ideas de la libertad.
Asimismo, la postura de la Casa Rosada frente a la política exterior continúa marcada por el distanciamiento ideológico con referentes de la izquierda regional e internacional. El mandatario argentino recordó los cruces verbales mantenidos con dirigentes como Gustavo Petro, Evo Morales, Rafael Correa y Pedro Sánchez, señalando que fue blanco de constantes descalificaciones por parte de dichos espacios políticos antes de asumir el Gobierno y reafirmando su decisión de no replegarse en el debate público continental.