Diego Santilli se reunirá con gobernadores de Chaco, San Juan y Tierra del Fuego. El Gobierno busca apoyo para avanzar con la reforma electoral y analiza alternativas sobre las PASO.
El Gobierno nacional continúa con las negociaciones para intentar destrabar la reforma electoral en el Congreso. El ministro del Interior, Diego Santilli, encabeza las conversaciones con gobernadores para reunir los votos necesarios y acercar posiciones con la oposición dialoguista.
El martes, Santilli recibirá en la Casa Rosada al gobernador de Chaco, Leandro Zdero, a las 10, y al mandatario de San Juan, Marcelo Orrego, a las 15. Ambos mantienen una relación cercana con la gestión de Javier Milei.
Ese mismo día, el funcionario también se reunirá con el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, a las 16. Se trata de un mandatario opositor con quien el Gobierno tuvo una relación compleja desde el inicio de la administración libertaria.
El principal objetivo del oficialismo es avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin embargo, ese punto sigue siendo uno de los más sensibles de la negociación con bloques aliados, especialmente con sectores del radicalismo, el PRO y espacios provinciales.
Días atrás, Santilli recibió al gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quien respaldó la eliminación de las PASO y sostuvo que "las internas deben resolverse dentro de los partidos". Ese apoyo fue leído en la Casa Rosada como un avance importante para sumar volumen político.
El ministro también mantuvo reuniones con el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio; el mandatario de Neuquén, Rolando Figueroa; el salteño Gustavo Sáenz; y otros referentes provinciales. En esos encuentros, el Gobierno combina la agenda legislativa con reclamos de gestión vinculados a recursos, infraestructura y obra pública.
También en Mendoza existen señales favorables. Funcionarios cercanos al gobernador Alfredo Cornejo dejaron trascender una posición coincidente respecto de la necesidad de avanzar con cambios en el sistema electoral.
Como los apoyos todavía no alcanzan para destrabar el proyecto, el Gobierno comenzó a flexibilizar su postura inicial. Entre las opciones bajo análisis aparece una iniciativa del jefe del bloque radical en el Senado, Eduardo Vischi, que propone convertir las PASO en optativas en lugar de eliminarlas.
Ese esquema plantea que la participación ciudadana en las primarias deje de ser obligatoria y que los partidos sin competencia interna no tengan que participar de esa instancia. Además, incorpora mecanismos de preinscripción de electores, cambios organizativos y herramientas digitales para validar identidad mediante plataformas oficiales.
La reforma electoral impulsada por el oficialismo incluye además otros puntos, como la incorporación de un casillero para votar lista completa en la Boleta Única Papel, un proyecto de Ficha Limpia para impedir candidaturas de personas condenadas en segunda instancia y modificaciones al financiamiento partidario.
En ese último capítulo, el Gobierno propone eliminar aportes estatales y modificar los límites para contribuciones privadas. La discusión continuará en los próximos días y dependerá, en buena medida, de los acuerdos que Santilli logre cerrar con gobernadores y bloques dialoguistas.