El oficialismo intensifica negociaciones con aliados para avanzar antes del 11 de junio. Además, prepara otros diez proyectos para enviar al Congreso, entre ellos el denominado super-RIGI.
El Gobierno nacional busca aprobar cuatro leyes antes del inicio del Mundial y comenzó a intensificar los contactos con bloques aliados para ordenar la agenda legislativa de las próximas semanas.
En la Casa Rosada apuntan a avanzar con la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes, la Ley Hojarasca, el paquete de Propiedad Privada y la reforma del régimen de Zona Fría.
La estrategia fue analizada durante la última reunión de la mesa política en Casa Rosada, donde el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, expuso el listado de iniciativas que el oficialismo pretende mover en el corto plazo.
Según fuentes oficiales, el Ejecutivo también prepara otros 10 proyectos para enviar al Congreso. Entre ellos aparece el denominado super-RIGI, que incluiría beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, con una alícuota del 15% de Ganancias.
La intención del oficialismo es construir un acuerdo amplio con las provincias para impulsar una nueva etapa de reformas.
La Libertad Avanza ya pidió una sesión especial en Diputados para el miércoles 20 de mayo a las 10.
El temario incluye la Ley Hojarasca, tratados internacionales y el proyecto de readecuación del régimen de subsidios a los consumos residenciales de gas natural en zonas frías.
En el Gobierno creen que cuentan con los votos necesarios para avanzar con Zona Fría y Hojarasca. El primero ya obtuvo dictamen de mayoría en Diputados y el oficialismo buscará llevarlo al recinto dentro de una agenda propia.
Esa estrategia también busca contener los intentos opositores de instalar otros temas, entre ellos eventuales pedidos de interpelación a Adorni.

El jefe de Gobierno porteño respondió al video publicado por la senadora libertaria y defendió las obras y compras de coches para la red de subterráneos.
El proyecto de adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes quedó fuera del pedido de sesión de la semana próxima, pero el Gobierno intentará llevarlo al recinto en las semanas siguientes.
La iniciativa fue modificada en Diputados con aval del Ejecutivo tras una disputa entre laboratorios locales e internacionales. Uno de los cambios principales fue la eliminación del capítulo II, considerado uno de los puntos más sensibles para la industria farmacéutica.
Si la Cámara baja aprueba el texto con modificaciones, el proyecto deberá volver al Senado en revisión.
El paquete de Propiedad Privada también tendrá cambios antes de llegar al recinto. En la Casa Rosada están dispuestos a eliminar el capítulo vinculado al ReNaBaP y a ceder a las provincias la potestad para definir la venta de propiedades a extranjeros.
La intención oficial es llevar ese proyecto al Senado durante la última semana de mayo, con un texto que permita sostener el acompañamiento del PRO, la UCR y sectores provinciales.
En paralelo, el acuerdo con holdouts iba a ser tratado este jueves en el Senado y, en principio, el oficialismo contaba con los votos. Sin embargo, el debate volvió a comisión luego del ingreso de una adenda enviada por Nación.
El Gobierno busca dictaminarlo nuevamente, aprobarlo en la Cámara alta y girarlo rápido a Diputados para votarlo antes de que termine mayo, ya que el plazo fue prorrogado hasta fin de mes.
La reforma electoral, en cambio, quedará para otro momento. En la mesa chica del Presidente la siguen considerando una prioridad política, pero admiten que no tienen los votos para aprobar el texto original.
El punto más conflictivo sigue siendo el futuro de las PASO. El Gobierno todavía busca suspenderlas, aunque reconoce que la negociación podría derivar en una alternativa intermedia: convertirlas en no obligatorias.