Los imputados habían confesado en 2019, pero ahora niegan los hechos y cuestionan las condiciones en las que declararon.
En una nueva audiencia del juicio oral por la causa Cuadernos, varios empresarios imputados se retractaron de sus declaraciones como arrepentidos y aseguraron que en 2019 admitieron el pago de coimas bajo presión para evitar quedar detenidos.
El Tribunal Oral Federal 7 escuchó este martes a Mario Ludovico Rovella, Guillermo Escolar y Oscar Sansiñena, entre otros acusados, en el marco de un proceso que investiga presuntos sobornos en la obra pública.
Rovella negó los hechos que se le imputan y sostuvo que su confesión original fue realizada en un contexto de "coacción psicológica".
"Se me hizo saber que, si no declaraba en ese sentido, sería privado de mi libertad", afirmó ante los jueces, y agregó que "no tenía nada de lo cual arrepentirse porque los hechos no habían ocurrido".
El empresario también aseguró que dejó constancia de su situación en un acta notarial de febrero de 2019, incorporada al expediente.
Por su parte, Guillermo Escolar calificó su declaración anterior como "un invento" y afirmó que en el juzgado existía una dinámica en la que quienes no confesaban quedaban detenidos.
En la misma línea, junto a Sansiñena, indicó que documentaron esa situación en una presentación notarial posterior a su indagatoria. Ambos reconocieron haber tenido contacto con el financista Ernesto Clarens, pero negaron haber realizado pagos ilegales.
Otros imputados convocados, como Tito Biagini, José Cartellone, Luis Armani y Juan Bautista Pachela, optaron por no declarar en esta instancia.
La causa Cuadernos se originó a partir de las anotaciones del exchofer Oscar Centeno, que describen un presunto sistema de recaudación ilegal de dinero por parte de funcionarios públicos durante más de una década.
Según la acusación, empresarios de distintos sectores habrían entregado dinero a cambio de beneficios en la adjudicación de obras y contratos estatales.
El expediente sostiene que el esquema contaba con mecanismos organizados de recaudación y logística, con participación de funcionarios y actores privados.
Entre los principales acusados se encuentra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, junto a exfuncionarios de su gobierno.
El juicio oral continúa con nuevas audiencias en las que se espera la declaración de más imputados y testigos, en un proceso considerado uno de los más relevantes en materia de corrupción en la obra pública en Argentina.