A 37 años del ataque al Regimiento de La Tablada, la vicepresidenta Victoria Villarruel homenajeó a los militares y agentes de seguridad fallecidos y reclamó justicia, memoria y reparación para sus familias.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, rindió homenaje este viernes a los soldados, policías y agentes de seguridad que murieron en el copamiento del Regimiento de Infantería 3 de La Tablada en enero de 1989, en un hecho que marcó la historia reciente argentina al enfrentar a fuerzas del Estado con el Movimiento Todos por la Patria, que intentó tomar el cuartel y provocó un violento enfrentamiento.
Villarruel publicó un mensaje en la red social X para conmemorar la fecha y destacar la importancia de recordar a quienes ofrecieron su vida defendiendo la unidad institucional del país durante ese episodio.
En su mensaje, la vicepresidenta sostuvo que "a más de tres décadas, la herida sigue abierta" y enfatizó que los familiares de las víctimas "aún no han sido reconocidos ni reparados como corresponde". Señaló también que quienes defendieron el cuartel enfrentaron procesos judiciales, mientras que algunos de los responsables del ataque recibieron indultos, lo cual, según su visión, profundizó el dolor y la injusticia para los deudos.
Villarruel afirmó que el homenaje incluye "respeto y gratitud a quienes defendieron su unidad, su lugar de servicio y a la sociedad a la que juraron proteger", y transmitió su apoyo a los familiares de los caídos, a quienes describió como portadores de una memoria que "no prescribe".
La funcionaria vinculó este recuerdo a la importancia de ejercer una memoria completa de la violencia política, sin omisiones ni relativizaciones, en un país que sufrió múltiples episodios de enfrentamientos y atentados durante décadas. Para Villarruel, conocer la verdad y recordar esa historia es indispensable para construir un futuro con justicia y respeto por la vida.
Este homenaje se da en un contexto en el que, en la sociedad argentina, los debates sobre memoria histórica, violencia política y reconocimiento de víctimas -ya sean de terrorismo, hechos armados o represión estatal- continúan siendo temas sensibles y de fuertes convicciones encontradas.