La hija de Alfredo Carbano, el expolicía hallado enterrado en los médanos de Las Toninas, denunció la presencia de más sospechosos impunes y un auto blanco. La familia se presentará como querellante y duda de la versión de los detenidos.
La investigación por el homicidio de Alfredo Alberto Carbano, el expolicía de 71 años hallado enterrado en los médanos de Las Toninas, tomó un giro tras las declaraciones de su familia. Carolina Carbano, hija de la víctima, anunció que se presentará ante la justicia con patrocinio letrado para exigir celeridad y denunció que existen al menos dos sospechosos más impunes. La familia aportó datos sobre la presencia de un auto blanco y reveló que identificaron en Facebook una página de remates donde se subastaban pertenencias sustraídas de la casa de su padre antes del incendio.
El cadáver del jubilado de la Policía Federal fue localizado tras semanas de búsqueda iniciada el 26 de junio. El hallazgo se concretó a la altura del kilómetro 314 de la Ruta Provincial 11 mediante un operativo de la Brigada K9, donde un can adiestrado detectó el cuerpo a un kilómetro de su camioneta abandonada. En los cinco allanamientos dispuestos por los fiscales Diego Escoda, Pablo Gamaleri y Mónica Ferré, los efectivos secuestraron herramientas de mano, doce celulares y una frazada ensangrentada.
Por el hecho permanecen detenidos Damián A. M., de 31 años, y un joven de 17, quienes cayeron en contradicciones tras declarar como testigos. La principal línea investigativa sostiene que los imputados frecuentaban la finca de Carbano y lo habrían asesinado durante una discusión para luego trasladar y ocultar el cuerpo en la zona costera.
No obstante, los hijos de la víctima descartaron esa teoría al asegurar que su padre era una persona sumamente reservada que no permitía el ingreso de los detenidos a su hogar. Por ello, insisten en profundizar las pericias sobre los elementos incautados y avanzar contra todos los implicados en el robo, incendio y crimen.