La justicia italiana declaró inadmisible el recurso presentado por Wanda Nara en el juicio de divorcio con Mauro Icardi. El fallo rechazó de forma definitiva la solicitud de 480.000 euros mensuales entre pensiones para ella y sus hijas.
La justicia italiana ratificó el rechazo definitivo a las pretensiones económicas de Wanda Nara en el proceso de divorcio con Mauro Icardi. Según consta en la documentación judicial respaldada por la abogada Lara Piro, el tribunal de Milán declaró inadmisible la apelación que exigía un desembolso global de 480.000 euros mensuales en concepto de pensiones y compensaciones.
Los reclamos iniciales de la empresaria abarcaban 250.000 euros mensuales para uso personal, 65.000 euros mensuales para cada una de sus hijas (130.000 euros) y una pensión compensatoria de 100.000 euros al mes, además de la custodia con residencia principal en Argentina. Esta exigencia había sido desestimada en primera instancia por la jueza de la causa el pasado 1 de junio de 2026.
En su presentación, Nara argumentó que había dejado de lado su actividad profesional para acompañar la carrera futbolística de su marido tras el casamiento y que la ruptura se debió a un episodio de infidelidad ocurrido en 2021, justificando la radicación de las menores en Buenos Aires desde fines de 2024.
Sin embargo, la ratificación dictada el 27 de julio de 2026 cerró la posibilidad de reiterar estos pedidos financieros. Tras el fallo, Icardi celebró la resolución en sus redes sociales: "La justicia italiana fue bien clara: la declararon inadmisible, cerrando así todo tipo de reclamos. Falta el último paso para la sentencia final de divorcio", concluyó el delantero, a la espera del fallo de disolución vincular definitivo.