A sus 20 años, Valentino Jaitt reapareció en la pantalla de América y revivió el último intercambio de mensajes que mantuvo con Natacha antes del trágico desenlace en Xanadú. El joven sostuvo su hipótesis sobre lo ocurrido con su madre.
En el marco del armado de una serie documental sobre la vida de Natacha Jaitt, su hijo Valentino reapareció en la televisión para brindar su testimonio en el programa LAM. El joven de 20 años relató cómo fue la última charla que mantuvo con la mediática antes de su muerte en el complejo Xanadú.
Según su testimonio, el último encuentro presencial estuvo precedido por una discusión cotidiana por horarios. Natacha le indicó que debía ausentarse durante 24 horas por un evento de trabajo, por lo que acordaron que el adolescente pasara el fin de semana en la casa de un amigo.
Valentino recordó que olvidó notificarle a su madre sobre su arribo al domicilio de su compañero, lo que motivó un llamado de atención de Natacha vía WhatsApp durante la madrugada. Sin embargo, la conversación derivó en un afectuoso cruce de mensajes de despedida.
En ese último intercambio, ambos coordinaron reencontrarse el domingo siguiente y se manifestaron mutuo cariño, en lo que representó el punto final de la comunicación directa entre ambos.
Al abordar las dudas en torno a la causa judicial, Valentino expresó una postura contundente frente a las cámaras de América TV. El joven vinculó el desenlace fatal de su madre con las acusaciones que ella había realizado en televisión abierta tiempo atrás.
"Si mi mamá no hubiera ido a la mesa de Mirtha Legrand, seguiría viva", afirmó de manera categórica, asegurando tener la convicción de que Natacha fue víctima de un homicidio relacionado con sus denuncias públicas.