A casi 25 años del accidente cerebrovascular que casi le cuesta la vida, la actriz de Bajos instintos compartió los detalles de su compleja recuperación. Decidió abandonar los fármacos, la marihuana y hoy celebra una vida sobria.
Sharon Stone volvió a abrir su corazón para reflexionar sobre el largo y complejo proceso de salud que atravesó tras el trágico episodio que cambió su vida para siempre. A casi 25 años del accidente cerebrovascular que sufrió en 2001 y que le dejó apenas un 1% de probabilidades de supervivencia, la actriz repasó las duras decisiones que debió tomar para recuperar su autonomía.
En una reciente entrevista con la revista Variety, la protagonista de Bajos instintos sorprendió al describir lo tortuoso que fue abandonar los fármacos que consumió durante años para paliar las secuelas del ACV. "Fue como dejar la heroína", confesó la estrella de Hollywood sobre la resistencia que debió romper ante las advertencias de los profesionales para recuperar su vida.
Decidida a llevar un estilo de vida libre de sustancias, Stone también optó por dejar de consumir marihuana, asegurando que el proceso también le generó malestar físico. En ese sentido, recordó el fuerte aviso que le dio su neurólogo sobre los riesgos del consumo actual y celebró haberse mantenido firme en su postura para disfrutar hoy de una sobriedad absoluta.
A sus 68 años, tras un extenso camino de rehabilitación en el que debió aprender nuevamente a hablar, leer y realizar tareas cotidianas, la actriz atraviesa un presente pleno. Actualmente trabaja en proyectos creativos junto a su hijo Roan y recientemente sorprendió al mundo de la moda al volver a desfilar en las pasarelas de París tras más de tres décadas de ausencia.