Benicio Guyot compartió una significativa postal junto al prócer del rock nacional a pocos días del trágico accidente vial de la conductora. El joven de 22 años agradeció el respaldo masivo y le dedicó una desgarradora carta a su mamá.
El profundo proceso de duelo que atraviesa el entorno íntimo de Ernestina Pais registró un pasaje de íntima contención afectiva en el ámbito de la cultura popular. En medio del impacto público provocado por el trágico accidente vial que le costó la vida a la conductora, su único hijo, Benicio Guyot, compartió un emotivo encuentro privado junto al ícono del rock nacional, Charly García, buscando refugio y templanza en una de las figuras más cercanas a la historia de su familia.
El joven de 22 años, fruto del matrimonio de la periodista con el fotógrafo Alejandro Guyot, utilizó sus plataformas digitales para retratar el momento. "Con un enorme", escribió Benicio en sus historias de Instagram junto a una fotografía donde se lo ve abrazado al músico, una publicación que cosechó muestras inmediatas de afecto y que se concretó pocas horas después de que el propio joven manifestara sentirse absolutamente inundado de amor ante los miles de mensajes de condolencias recibidos por parte de usuarios anónimos.
La partida de la animadora de televisión se produjo a los 54 años de edad como consecuencia de un grave siniestro en el que una formación del Tren de la Costa embistió el automóvil en el que se trasladaba la comunicadora al cruzar un paso a nivel en el partido bonaerense de San Isidro. El deceso causó una conmoción generalizada en el arco de los medios de comunicación y las señales de entretenimiento donde Pais construyó su trayectoria.
Más allá del soporte fotográfico con García, Guyot conmovió a las redes sociales al hacer pública una extensa y desgarradora carta de despedida dedicada a la memoria de su madre. En el texto, el joven remarcó la intensidad de los lazos familiares cotidianos, asegurando que atesorará de forma permanente los constantes y pegajosos "te amo hijo" que la conductora le profería diariamente con su particular y reconocible tono de voz.
En las líneas más sentidas del documento, el heredero de la conductora puso en valor la autenticidad civil y la plenitud profesional que caracterizaron la vida de la artista, admitiendo la existencia de diálogos internos que quedarán bajo el resguardo de la eternidad. "Yo era tu todo y, aunque me costaba admitirlo y quizá nunca lo hice, vos también fuiste el mío", confesó con crudeza el joven al describir el vacío que deja la ausencia física de su madre.
Finalmente, Benicio reconoció la complejidad extra que reviste procesar una pérdida de características tan masivas, conviviendo con la continua aparición del rostro de Ernestina en portales de noticias, foros web y pantallas de televisión. No obstante, el joven concluyó que la masiva e inesperada reacción de ciudadanos desconocidos que le escriben para rememorar las risas y la alegría que Pais les transmitió en vida ratifica que su impacto social fue real y trascendental.