Chiche Gelblung volvió a ser internado en observación pocos días después de recibir el alta, tras haber pasado casi un mes en el Sanatorio Mater Dei por una trombosis.
Chiche Gelblung volvió a ser internado apenas unos días después de haber recibido el alta médica. Fuentes cercanas confirmaron que el periodista de 82 años permanece en la guardia en observación para controlar valores que no dieron bien.
El reingreso se produjo luego de una internación que se extendió durante casi 30 días en el Sanatorio Mater Dei, donde fue tratado por una trombosis en el tobillo que derivó en un cuadro delicado.
Durante ese proceso, el periodista llegó a estar en terapia intensiva y debió ser sometido a una intervención en la que le colocaron dos stents en una de sus piernas.
Gelblung recibió el alta el 15 de junio, tras 29 días de internación. Ese mismo día reapareció en los estudios de Crónica TV en silla de ruedas, donde fue recibido por sus compañeros con aplausos y un brindis.
También volvió a mostrarse en sus programas 70 20 Hoy, por El Nueve, y Chiche en vivo, por Net TV, donde habló sobre el cuadro que había atravesado y aseguró sentirse recuperado.
En una entrevista reciente con Mercedes Cordero, el periodista relató que al ingresar al sanatorio un médico le dijo una frase que lo impactó profundamente: "Estás golpeando las puertas del cielo".
Gelblung reconoció que esa advertencia lo descolocó. "Sentí que querían matarme", afirmó, al recordar el momento en que le preguntó al profesional si hablaba de perder una pierna o de perder la vida.
Durante la entrevista, Chiche contó que dentro del quirófano dos equipos médicos evaluaban su situación en simultáneo. Por un lado, un cirujano vascular intentaba salvarle el pie; por otro, un traumatólogo analizaba la posibilidad de una amputación.
"Era una batalla en simultáneo entre el cirujano vascular que estaba tratando de salvar el pie y el cirujano traumatólogo que quería sacar el pie", relató.
El periodista aseguró que antes de entrar al quirófano ya había hablado con su esposa sobre la posibilidad de perder el pie si eso era necesario para salvar su vida.
Finalmente, la intervención permitió evitar la amputación. Según contó, sintió durante el procedimiento cómo el dolor empezaba a desaparecer. "Loco, ganamos", le dijo al cirujano al terminar la operación.
Al hablar sobre lo que más disfruta tras haber superado aquel cuadro crítico, Gelblung fue directo: "Estar vivo. La verdad que lo que más disfruto es eso".
Ahora, su estado vuelve a ser seguido de cerca por los médicos, que decidieron mantenerlo en observación para controlar su evolución.