Rochi Igarzábal recordó las presiones estéticas que atravesó durante su adolescencia mientras trabajaba en Casi Ángeles y habló del impacto que tuvieron en su relación con el cuerpo.
Rochi Igarzábal volvió a hablar sobre experiencias difíciles que atravesó durante su adolescencia, cuando comenzó a trabajar en televisión. La actriz y cantante recordó situaciones vinculadas a presiones estéticas mientras formaba parte de Casi Ángeles, la tira producida por Cris Morena.
El testimonio ocurrió en La Sesión, el ciclo conducido por Sofía Calvo, donde Igarzábal también se refirió al abuso intrafamiliar que denunció haber sufrido cuando tenía cinco años y a los problemas alimenticios que atravesó durante su juventud.
Al recordar sus inicios en los medios, cuando tenía entre 15 y 16 años, la actriz contó que muchas veces recibía pedidos vinculados al vestuario que la hacían sentirse incómoda.
"En grabaciones me decían: 'Te tenés que poner este shortcito'. Y yo respondía: 'Pero es dos talles más chico, no me entra'. 'Te va a tener que cerrar'. Y automáticamente yo decía: 'Estoy más gorda'", relató.
Según explicó, esas situaciones comenzaron a instalar pensamientos negativos sobre su cuerpo. "Todas esas cosas eran pensamientos que se instalaban en mi cabeza. En ese tiempo estaba Twitter y veía los comentarios de la gente: 'Mirá el baúl que tiene'. Eran todas cosas sobre el cuerpo. Me empecé a traumar", confesó.
Igarzábal también recordó escenas o videoclips que le generaban incomodidad. "O grabando un videoclip, cuando te decían: 'Vamos a ponerles aceite, péguense más, meneá'. Son todas situaciones en las que estás haciendo cosas que no querés", expresó.
El testimonio de Rochi se suma a otros relatos de actores y actrices que, con el paso de los años, hablaron sobre las exigencias y condiciones de trabajo dentro de producciones juveniles vinculadas al universo de Cris Morena.
Uno de los casos más resonantes fue el de Gastón Soffritti, quien tiempo atrás denunció malos tratos durante su participación en Chiquititas.
Las declaraciones de Igarzábal reabrieron el debate sobre las presiones estéticas en la televisión adolescente y el impacto que pueden tener en la salud emocional de quienes comienzan a trabajar desde muy jóvenes.