La conductora recordó su juventud y habló del novio cordobés con el que estuvo comprometida antes de conocer a Daniel Tinayre. "Hasta el día de hoy, no me lo perdono", confesó.
Mirtha Legrand sorprendió en su programa al recordar una historia de amor de su juventud y revelar un arrepentimiento que todavía la acompaña.
La conductora abrió parte de su intimidad durante una conversación con Mercedes Ninci, quien le preguntó por un antiguo romance con un cordobés que habría sido amigo de su padre.
"Estuve enamorada. Estuve comprometida. Antes se comprometía, existía el compromiso", contó Mirtha, al referirse a aquel vínculo que marcó una etapa importante de su vida.
La historia se remonta a 1945, cuando Mirtha tenía apenas 17 años y conoció a Julio Albar Díaz en el Jockey Club de Córdoba.
El romance fue intenso y llegó al punto de que la joven actriz pensó en abandonar definitivamente el cine para formar una familia. Según recordó, en aquel momento la familia de su novio no quería que continuara trabajando en el mundo artístico.
"No querían que trabajara más, que dejara de dedicarme al arte y a la actuación", explicó la conductora.
Sin embargo, una propuesta laboral para filmar una película cambió el rumbo de su vida. En ese contexto conoció al director Daniel Tinayre, de quien se enamoró y con quien luego formaría una familia.

La conductora homenajeó a María Rosa Fugazot tras conocerse su fallecimiento a los 83 años. Entre lágrimas, destacó su trayectoria, recordó el dolor que atravesó por la muerte de su hijo y contó una particular sensación que tuvo horas antes de enterarse de la noticia.
Al recordar cómo terminó aquella relación de juventud, Mirtha reconoció que aún le pesa la forma en la que decidió ponerle fin al compromiso.
"Se lo dije por teléfono. Horrible. Hasta el día de hoy, no me lo perdono. Era un ser extraordinario", confesó.
La conductora remarcó que aquella decisión quedó grabada en su memoria y que, pese al paso de los años, todavía siente culpa por no haber cerrado esa historia de otra manera.
El relato generó sorpresa entre los invitados y permitió conocer una faceta más íntima de Mirtha, quien pocas veces habla con tanto detalle sobre sus primeros años de vida sentimental.