El actor visitó Otro Día Perdido y contó detalles de su particular obsesión por el blanco y negro. Incluso reveló que llegó a incomodarle el color de la fruta en su cocina.
Diego Ramos visitó Otro Día Perdido, el programa que conduce Mario Pergolini por El Trece, y terminó protagonizando un divertido momento al revelar una de sus manías más llamativas.
Lo que empezó como una charla sobre sus costumbres cotidianas derivó en una confesión estética que sorprendió al conductor: el actor tiene una fuerte preferencia por el blanco y negro y busca mantener esa armonía en distintos espacios de su casa.
Durante la entrevista, Pergolini expuso una faceta poco conocida del actor vinculada al orden y al diseño.
"Si te da tranquilidad, es una obsesión".
"Sos muy ordenado. Sé que tenés una obsesión por el blanco y negro", le dijo el conductor.
Ramos intentó bajarle el tono a la definición y respondió: "No es una obsesión, es una tranquilidad".
Sin embargo, Pergolini no dejó pasar la explicación y recordó una decisión decorativa que tomó el actor durante las fiestas: "Vos pintaste un árbol de Navidad de negro, es una obsesión".
Lejos de incomodarse, Ramos defendió su criterio estético con humor. "Sí, pero mirá lo lindo que queda", contestó.
En el programa también revelaron que el actor llegó incluso a intervenir paquetes de productos cotidianos para que no rompieran la armonía cromática de su casa.
Intrigado por el origen de esta costumbre, Pergolini quiso saber cuándo había empezado esa fascinación. Ramos explicó que antes era una persona mucho más cercana al color, pero que con el tiempo encontró en el blanco y negro una forma más simple de ordenar su entorno.
"Yo era un tipo de color. Es más fácil blanco y negro. Todo me combina. Soy más del negro", señaló.
El momento más insólito llegó cuando contó una escena reciente en su cocina.
"El otro día hice un video de mi cocina y estaba la frutera y dije: 'Qué lástima la fruta de color'", confesó entre risas.
La frase provocó la reacción inmediata de Pergolini, que no dudó en marcarle el nivel de su manía: "Tenés un problema".
La charla con Diego Ramos recordó otro momento reciente de Otro Día Perdido, cuando Natalia Oreiro sorprendió a Mario Pergolini al hablar de su interés por los inodoros antiguos.
La actriz explicó que no se considera coleccionista, pero reconoció que le atraen los elementos de arquitectura de época y que los sanitarios antiguos suelen ser los que más llaman la atención.
"No los colecciono. Me gusta mucho la arquitectura de época en general, pero siempre llama la atención el tema de los inodoros", contó.
Oreiro diferenció su gusto de los sanitarios modernos y tecnológicos, y aseguró que prefiere piezas antiguas, labradas o pintadas a mano.
La conversación tomó un tono todavía más divertido cuando Pergolini quiso saber cuántos tenía.
Primero, la actriz evitó dar una cifra exacta, pero cuando el conductor arriesgó si eran siete, ella respondió: "Más... Pero no los uso, no es que use uno un día por semana".
Oreiro explicó que su interés comenzó hace más de veinte años y está relacionado con su fascinación por las casas antiguas.
Según contó, cuando encuentra propiedades de época intenta conservar su espíritu original, desde los pisos y las mayólicas hasta los sanitarios que consigue cuando aparece alguna pieza especial.
Entre la obsesión monocromática de Diego Ramos y el gusto de Natalia Oreiro por los inodoros antiguos, Otro Día Perdido volvió a dejar momentos inesperados y desopilantes con sus invitados.