La bailarina reaccionó al descargo de Stephanie Demner, quien denunció que una ecografista habría filtrado su embarazo antes de que ella pudiera anunciarlo públicamente.
Sofía Pachano sorprendió al revelar una situación poco conocida que vivió durante su embarazo, luego de que Stephanie Demner denunciara en redes sociales una supuesta violación a su privacidad médica.
La modelo contó que una ecografista habría filtrado la noticia de su embarazo antes de que ella decidiera hacerlo público. En ese contexto, Pachano se sumó al debate y aseguró que atravesó una experiencia muy similar.
Stephanie Demner recurrió a sus redes sociales para contar que, durante su embarazo, habría sufrido una filtración de información privada vinculada a una ecografía.
Según relató, el protocolo habitual en muchas familias es esperar hasta la semana 12 para anunciar un embarazo, ya que durante el primer trimestre existe mayor riesgo de pérdida.
En su caso, la noticia solo era conocida por su círculo íntimo y algunas personas de su equipo de trabajo.
Demner contó que, después de realizarse una ecografía de control, recibió un mensaje de Ángel de Brito en el que el conductor le preguntaba si estaba embarazada.
Cuando ella quiso saber cómo había obtenido esa información, De Brito le habría reenviado el perfil de Instagram de la persona que se la había enviado. Según Stephanie, allí identificó a una ecografista del centro donde acababa de atenderse.
El descargo de Demner generó una fuerte repercusión en redes sociales, pero uno de los comentarios que más llamó la atención fue el de Sofía Pachano.
La bailarina contó que durante su embarazo también habría vivido una situación parecida.
Según explicó, al día siguiente de realizarse un estudio genético en la semana 10, comenzaron a escribirle periodistas.
"Mi opinión es que la escraches en el centro si sabés quién es, y si pierde su trabajo, lo lamento. Es culpa de ella", escribió Pachano en los comentarios del posteo de Stephanie.
Además, contó que en su momento habló con la gerenta del centro médico, quien le habría señalado como responsable a una persona de recepción que Sofía conocía del ambiente.
Sin embargo, Pachano dijo que no creyó esa versión y descartó que la filtración hubiera salido de otra paciente que estaba en la sala de espera.
"Estas cosas solo pasan en Argentina", cerró.
Tanto Demner como Pachano coincidieron en señalar la gravedad de que una información médica íntima pueda circular antes de que sus protagonistas decidan compartirla.
Stephanie explicó que, en aquel momento, evaluó mandar un mensaje, denunciar la situación por violación del secreto profesional o esperar hasta poder anunciar ella misma su embarazo.
Finalmente, decidió guardar silencio hasta hacer pública la noticia.
"Ahora me pregunto cuál es la necesidad de ser cero empática con otra mujer, de contar un secreto solo por el hecho de contarlo", reflexionó.
La modelo también señaló que la persona que habría difundido la información no parecía haber obtenido un beneficio económico, sino que simplemente la contó con lujo de detalles.
"Yo no hice nada. Le voy a mandar un mensaje diciendo que está pésimo lo que hizo. No lo podía creer", concluyó.
El caso reabrió el debate sobre la confidencialidad en los espacios de salud y sobre el derecho de las mujeres embarazadas a decidir cuándo y cómo comunicar una noticia íntima.