La comediante Fátima Florez se pronunció tras la polémica que implicó que fuera cancelada en un evento en Mar del Plata por su vinculación con Javier Milei: relativizó la decisión, subrayó la libertad de cada organizador y defendió que vive en democracia.
Fátima Florez volvió a estar en el centro de la atención mediática tras el revuelo generado por su relación con el presidente Javier Milei y su reciente aparición artística en un teatro de Mar del Plata.
La humorista había sido invitada a participar de un evento en un boliche local, pero la convocatoria terminó siendo cancelada tras reclamos vinculados a su vínculo con el mandatario y a la identidad del lugar, según explicaron desde el propio espacio.
Organizadores señalaron que la decisión de cancelar la presentación se tomó para preservar el clima del lugar y la seguridad de los asistentes, aclarando que no buscaban asociarse con posiciones partidarias.
Consultada sobre ese episodio, Florez expresó una postura conciliadora y respetuosa. Dijo que la situación la "sorprendió" pero que comprende que el propietario de un espacio privado tiene el derecho de decidir si mantiene o no una invitación a un artista.
La artista subrayó que vivimos "en una democracia", donde cada quien es libre de tomar decisiones sobre su programación cultural, y que -más allá de la polémica- su foco está en el humor y el espectáculo, no en las interpretaciones políticas asociadas a su vínculo afectivo con Milei.
El episodio se suma a otras reacciones encontradas que provocó la presencia del presidente en espectáculos artísticos, como la aparición de Javier Milei en el escenario de Florez en un teatro de Mar del Plata, que generó tanto ovaciones como críticas públicas de artistas y figuras del espectáculo.
Diferentes sectores de la escena cultural han debatido sobre los límites de la política en eventos artísticos y la influencia de las posturas personales de los artistas en la agenda de los espacios culturales. Pero más allá de eso, Florez sostuvo que su trabajo se centra en el entretenimiento y que respeta las decisiones de quienes eligen si desean o no asociarse con su propuesta artística.