La artista se encontraba sola cuando ocurrió el percance y fue auxiliada por su hijo Facundo antes de ser trasladada al centro médico porteño. El episodio sobrevino mientras transitaba un cuadro de trocanteritis y molestias lumbares que ya la habían obligado a cancelar funciones teatrales.

La actriz Soledad Silveyra permanece internada en el Sanatorio Otamendi luego de haber protagonizado un severo accidente doméstico en su vivienda. La noticia fue confirmada por su hijo, Baltazar Jaramillo, en diálogo con el periodista y panelista Pepe Ochoa, quien detalló los pormenores de la caída que derivó en la inmediata hospitalización de la reconocida figura teatral y televisiva.
Según relató Ochoa, el percance tuvo lugar cuando la artista se encontraba sin compañía en su domicilio: "Tuvo un accidente ayer en su casa. Se quebró la cadera, es una fisura la que tiene ahora. Ya venía mal de la espalda, venía con algunos problemas de salud por los que había suspendido un par de funciones". Tras el impacto contra el suelo, Silveyra logró comunicarse telefónicamente con su otro hijo, Facundo, quien acudió con premura a socorrerla para luego gestionar su internación en el establecimiento médico. Desde su entorno deslizaron con tono de humor que "Solita" se encuentra impaciente y fastidiosa dentro de la habitación por la inmovilidad forzada, a la espera de que el equipo médico evalúe otorgarle el alta médica en las próximas horas.
El accidente se dio en un contexto físico ya sensible para la actriz, quien arrastraba dolores crónicos en la zona lumbar y en las articulaciones. Semanas atrás, durante su participación como invitada en el programa La noche de Mirtha por El Trece, la propia Silveyra había revelado que llevaba más de medio año lidiando con un diagnóstico de trocanteritis, una patología inflamatoria en la zona de la cadera que le impedía desenvolverse con normalidad y que forzó la postergación de diversas presentaciones en los escenarios.
A pesar de las complicaciones, la intérprete había recurrido recientemente a sus plataformas digitales para manifestar su determinación de salir adelante y reencontrarse con el público. En una sentida publicación, la actriz remarcó su devoción por el oficio: "Pienso en las ganas que tengo de recuperarme, estar bien y volver a trabajar. Porque actuar es lo que sé hacer y, sobre todo, lo que me hace bien", agregando una profunda reflexión profesional al señalar que "la actuación es un ritual: transmitir distintas emociones, interpretar diferentes personajes y no creérsela nunca. Hacer un ejercicio de humildad".