Las acciones de Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum extendieron sus pérdidas tras la confirmación de acciones penales por parte del Gobierno argentino contra las firmas que operan en la Cuenca Malvinas Norte.

Las acciones de las compañías petroleras asociadas al desarrollo del proyecto Sea Lion, emplazado en aguas próximas a las Islas Malvinas, profundizaron su tendencia bajista este martes al hilvanar tres jornadas consecutivas en terreno negativo. La retracción en los mercados bursátiles responde de forma directa a la escalada diplomática y judicial impulsada por el Gobierno de Javier Milei, que resolvió endurecer los reclamos de soberanía y promover acciones legales contra las empresas que operan sin el consentimiento de la República Argentina en áreas bajo control británico.
En este período de tres ruedas de cotización, los papeles de la británica Rockhopper Exploration acumulan un retroceso del 11,54%, mientras que los activos de la israelí Navitas Petroleum ceden cerca de un 7%. El impacto negativo comenzó a consolidarse a fines de la semana pasada, cuando el mandatario adelantó sanciones contra la explotación ilícita de hidrocarburos durante un discurso en cadena nacional. Al cierre de aquella jornada en la Bolsa de Londres, los títulos de Rockhopper ya habían retrocedido un 6,41%, en tanto que los de Borders & Southern —otra de las firmas con licencias británicas en la zona— habían marcado una caída de 9,41%.
La presión sobre las pizarras financieras escaló tras la confirmación oficial de que el Poder Ejecutivo interpondrá denuncias penales contra las empresas titulares de las concesiones y sus directivos por presunta infracción a la legislación sobre soberanía de recursos naturales:
Firmas alcanzadas: La presentación judicial apunta a Navitas Petroleum Development & Production LTD, Navitas Petroleum Atlantic United, Navitas Petroleum LP, JHI Associates Inc. y Eco (Atlantic) Oil & Gas Ltd.
El reclamo jurídico: El Estado argentino sostiene que los permisos otorgados por la administración colonial británica carecen de validez legal por tratarse de un área marítima en litigio sujeta a reclamo de soberanía reconocido internacionalmente.
Política de penalidades: La acción legal se enmarca en la instrucción presidencial de redoblar el cerco institucional contra cualquier operador comercial que extraiga recursos hidrocarburíferos sin habilitación federal.
El foco de tensión geopolítica y financiera gira en torno al reservorio Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago y a 450 metros de profundidad:
Inversión y cronograma: Ambas corporaciones aprobaron la decisión final de inversión (FID) en diciembre de 2025, proyectando el inicio del bombeo para el año 2028.
Volumen proyectado: La fase inicial de extracción prevé un caudal de 50.000 barriles diarios de crudo, demandando una inyección inicial de capital calculada en USD 1.800 millones.
Escala global: El desembolso integral contempla una partida complementaria de USD 2.100 millones adicionales, con un horizonte de explotación previsto para extenderse a lo largo de tres décadas.
Frente a la embestida judicial impulsada desde Buenos Aires, los directorios de Rockhopper y Navitas ratificaron la continuidad de sus cronogramas de perforación, argumentando que las licencias bajo las que operan se encuentran debidamente autorizadas por la legislación del gobierno de las islas.