El Ministerio de Seguridad y Justicia provincial dispondrá un fuerte despliegue de efectivos, la mitad concentrados en el Gran Mendoza. El servicio de transporte público de pasajeros se suspenderá por completo entre las 17:30 y las 20:00.
La provincia de Mendoza se prepara para vivir un domingo de máxima tensión y emoción contenida con el desarrollo de la gran final del Mundial 2026 entre la Selección Argentina y España. Con el recuerdo sumamente fresco de los desórdenes y desmanes registrados en las instancias previas de festejo popular, el Ministerio de Seguridad y Justicia provincial diseñó un ambicioso plan de contingencia que desplegará a 3.000 efectivos policiales en puntos estratégicos de todo el mapa mendocino. Las autoridades buscan evitar desbordes y garantizar la tranquilidad de los vecinos en los tradicionales epicentros de encuentro urbano, concentrando un total de 1.500 uniformados en las inmediaciones del Gran Mendoza, con especial atención sobre la emblemática calle Arístides Villanueva, las peatonales del microcentro y el tradicional Kilómetro Cero.
El director de la Policía de Mendoza, Marcelo Calipo, fundamentó el imponente número de agentes asignados al operativo señalando la necesidad de contrarrestar el accionar de grupos aislados de inadaptados que empañaron las celebraciones anteriores. Durante las semifinales, el personal policial debió intervenir ante hechos de vandalismo que incluyeron destrozos a unidades de transporte, agresiones directas a los efectivos y el secuestro de armas de manera ilegal en el tumulto, registrándose un saldo de más de 180 personas detenidas. Las autoridades informaron que todos los demorados ya fueron incorporados al sistema de manera nacional de antecedentes para inhabilitar su acceso a eventos públicos, al tiempo que prometieron un acompañamiento riguroso en los comercios gastronómicos.
Como parte de las medidas de emergencia complementarias que alterarán la rutina de los ciudadanos una vez concluido el silbatazo final, el Poder Ejecutivo provincial ratificó una drástica resolución que afectará de lleno los traslados en la capital. El servicio de transporte público de pasajeros en su modalidad urbana quedará completamente suspendido entre las 17:30 y las 20:00, una ventana horaria crítica en la que se busca de manera prioritaria proteger la integridad de los choferes y cuidar el estado de las unidades que en ocasiones anteriores terminaron rodeadas por las nutridas caravanas. De este corte programado de manera preventiva solo quedarán exceptuadas las frecuencias habituales del Metrotranvía y las líneas de media y larga distancia.