Los trabajos de infraestructura sobre la principal arteria de ingreso a la capital provincial comenzaron este lunes a las 8:00 de la mañana. El despliegue de inspectores municipales, los desvíos hacia las colectoras y el plazo de ejecución.
El ingreso habitual hacia el Área Metropolitana del Gran Mendoza registrará modificaciones estructurales y demoras de consideración por un tiempo prolongado. A partir de las 8:00 de la mañana de este lunes 6 de julio de 2026, comenzaron formalmente las tareas de demolición y ampliación sobre el Acceso Este, obligando al municipio de Guaymallén a desplegar un operativo de contingencia vial para contener el flujo de miles de vehículos diarios.
Ante el inicio de las maniobras de las maquinarias pesadas, el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, lanzó una advertencia taxativa a la comunidad de conductores para evitar siniestros de gravedad en la zona de obra. "Los tiempos ya no van a ser los mismos para desplazarse; a partir de este lunes el Acceso Este se debe tomar como una calle urbana y transitar a 40 kilómetros por hora", remarcó el jefe comunal.
La primera etapa de la intervención asfáltica se focalizará en el sector comprendido entre las arterias Arturo González y Tirasso. Para garantizar la seguridad de los operarios de la empresa constructora y la viabilidad del flujo vehicular, la dirección de Tránsito dispuso las siguientes medidas de reordenamiento:
Restricción de calzada principal: Quienes ingresen a la Ciudad de Mendoza solo tendrán disponible una de las trochas habituales de la traza central, viéndose reducida la capacidad del tendido asfáltico.
Derivación a colectoras: El remanente del caudal automotor será redirigido de forma obligatoria hacia las calles colectoras de la autopista, las cuales mantendrán dos carriles habilitados al tránsito.
Punto crítico de demolición: Las primeras tareas operativas de remoción de pavimento asfáltico e infraestructura comenzaron debajo del puente de Arturo González, generando retenciones.
Presencia de inspectores: La comuna dispuso de forma fija el despliegue de cerca de 30 preventores municipales en puntos estratégicos para ordenar el cruce de carriles y evitar accidentes por alcance.
El plan general de obra pública prevé el ensanche de la calzada mediante la construcción de una tercera trocha hacia el cantero central de la autopista, una reforma reclamada históricamente por el sector logístico para descomprimir el embotellamiento del Gran Mendoza. Sin embargo, Calvente anticipó que la intervención demandará un plazo estimado de ejecución de aproximadamente dos años corridos.
Si bien en la actualidad el proyecto contempla tres frentes de obra simultáneos, los otros dos sectores remanentes solo registran trabajos preliminares de relevamiento de redes de servicios que no entorpecen la marcha vehicular. Las autoridades guaymallenenses adelantaron que el escenario se tornará más complejo en los próximos meses, cuando coincidan las demoliciones en todas las áreas y sea necesario aplicar cortes totales.