Integrantes del Grupo Especial de Seguridad participaron de una capacitación técnica sobre amenazas activas y eventos críticos en escuelas. El objetivo es fortalecer la respuesta policial y transferir esos conocimientos al resto de la fuerza.
La Policía de Mendoza continúa reforzando la preparación de sus equipos especializados para intervenir en situaciones de alta complejidad. En esta oportunidad, integrantes del Grupo Especial de Seguridad (GES) participaron de una capacitación dictada por especialistas del FBI.
La formación estuvo orientada a la respuesta ante amenazas activas y eventos críticos en ámbitos educativos, con foco en los primeros minutos de una emergencia, cuando una intervención rápida y coordinada resulta clave para proteger vidas.
El GES forma parte de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), la unidad de élite de la Policía de Mendoza encargada de actuar ante incidentes de máxima complejidad.
La actividad se desarrolló en el polígono de tiro de Base Cóndor y abordó procedimientos utilizados internacionalmente para intervenir en escenarios críticos.
Durante las jornadas se trabajaron estrategias de actuación frente a amenazas activas, coordinación entre efectivos, comunicación en entornos escolares y mecanismos para reducir los tiempos de respuesta.
El objetivo principal fue incorporar herramientas operativas que permitan mejorar la intervención policial durante los primeros momentos de una crisis.
Además, los conocimientos adquiridos por los integrantes del GES serán luego transmitidos al resto del personal policial de la provincia, como parte de un esquema de capacitación interna.
La formación se enmarca en el proceso de actualización de protocolos impulsado por el Ministerio de Seguridad y Justicia.
Este año, la cartera oficializó guías de actuación para incidentes críticos y amenazas en establecimientos educativos, con procedimientos dirigidos tanto a las fuerzas policiales como a las comunidades escolares.
Estas pautas buscan ordenar la respuesta ante situaciones de riesgo extremo, mejorar la coordinación institucional y reducir la improvisación durante emergencias.
Con la incorporación de experiencias internacionales, Mendoza apunta a fortalecer su capacidad de respuesta frente a escenarios complejos y a consolidar un esquema de intervención más rápido, coordinado y eficaz.