El Boletín Epidemiológico Nacional ubicó a Mendoza entre las jurisdicciones con mayor circulación de influenza. En Cuyo, concentra 21 de los 25 casos registrados en la región.
La provincia de Mendoza se posiciona entre las jurisdicciones con mayor circulación de influenza en el país, según los últimos datos reportados por el Boletín Epidemiológico Nacional.
De acuerdo con el informe, Mendoza aparece entre los principales focos de actividad viral, por detrás de Buenos Aires, CABA y Salta.
El dato más marcado surge al analizar la situación regional. En Cuyo, Mendoza concentra 21 de los 25 casos registrados hasta el momento.
La diferencia con las otras provincias es amplia: San Juan y San Luis registran apenas dos casos cada una en lo que va del año.
Este escenario encendió la preocupación sanitaria por el adelantamiento estacional del virus y por el impacto que ya se observa en centros de atención y guardias médicas.
La circulación de influenza también tuvo repercusión política en la provincia. En las últimas horas se conoció que el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, contrajo la enfermedad y debió ser internado por la complejidad de su cuadro respiratorio.
Tras una evolución favorable, el jefe comunal recibió el alta médica y continúa la recuperación en su domicilio, donde cumple con el aislamiento correspondiente.

El intendente de Guaymallén permanece en observación por precaución. Desde el municipio descartaron neumonía o un cuadro de gravedad.
El avance de la influenza también impacta en los hospitales pediátricos de Mendoza. Las guardias registraron un fuerte incremento de la demanda durante las últimas semanas.
Según datos aportados por autoridades del hospital Humberto Notti, actualmente se atienden entre 300 y 400 niños por día en la guardia.
La situación genera preocupación porque el aumento de consultas presiona sobre el funcionamiento del sistema sanitario, especialmente en una etapa del año en la que también circulan otros virus respiratorios.
La influenza, conocida comúnmente como gripe, es una infección viral aguda que afecta principalmente las vías respiratorias.
Aunque muchas veces se la confunde con un resfriado común, puede presentar cuadros más intensos y derivar en complicaciones, especialmente en niños pequeños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades de base.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
Fiebre alta repentina, generalmente superior a 38 grados.
Tos persistente.
Dolor de garganta.
Dolor muscular intenso.
Dolor de cabeza.
Cansancio marcado.
Dificultad respiratoria en los casos más delicados.
Ante la mayor circulación viral, las autoridades sanitarias recomiendan reforzar las medidas de prevención.
La vacunación antigripal es una de las herramientas principales para reducir internaciones y complicaciones en los grupos de riesgo.
También se recomienda el lavado frecuente de manos, el uso de alcohol en gel, la ventilación diaria de ambientes y evitar asistir a lugares públicos ante la presencia de síntomas.
En caso de fiebre alta, dificultad para respirar o empeoramiento del cuadro, la indicación es consultar rápidamente en un centro de salud y evitar la automedicación.