El Instituto Jorge E. Coll atraviesa una situación compleja: entre el 15% y el 20% de las materias no tienen docentes. Los estudiantes advierten atrasos en el cursado y reclaman respuestas.
El Instituto de Educación Física 9-016 Dr. Jorge E. Coll atraviesa una crisis por la falta de docentes en distintas materias, una situación que impide el cursado normal y genera preocupación entre los estudiantes. El establecimiento cuenta con 2.658 alumnos matriculados y este lunes hubo una protesta en la sede de Godoy Cruz.
Las actuales autoridades asumieron en diciembre, luego de una intervención de la Dirección General de Escuelas (DGE) para normalizar el funcionamiento del instituto. En ese marco, Rodrigo Araya fue designado como rector normalizador, aunque luego pidió licencia, y la conducción quedó a cargo de Carina Ortega, secretaria de Bienestar.
Según explicó Ortega, actualmente entre el 15% y el 20% de las materias no tienen docentes asignados. La funcionaria atribuyó la situación a un proceso de titularización que desplazó a algunos suplentes y a la implementación de un nuevo plan de estudios en primero y segundo año.
Desde la conducción indicaron que ya se confeccionó un listado de suplencias a cubrir, pero que en algunos espacios no se presentan postulantes o los aspirantes no cumplen con el perfil requerido. Como los llamados deben respetar plazos administrativos, si no aparece un docente hay que esperar 48 horas para realizar una nueva convocatoria.
La situación generó inquietud entre los alumnos, especialmente entre quienes cursan cuarto año y esperan recibirse durante este ciclo lectivo. Desde el centro de estudiantes advierten que algunas materias podrían trasladarse al próximo cuatrimestre o incluso al año siguiente, lo que provocaría atrasos y sobrecarga horaria.
El conflicto derivó en una asamblea convocada por el centro de estudiantes el viernes pasado. Tras quedar disconformes con la información recibida, los alumnos exigieron una reunión con las autoridades y este lunes realizaron una sentada en el campo de entrenamiento de la sede de Godoy Cruz.
Desde la conducción del instituto aseguraron que están cumpliendo con los procedimientos administrativos y que buscarán alternativas para que los estudiantes no pierdan el cursado ni las instancias de examen.
Entre las opciones mencionadas aparecen extender algunas materias del primer cuatrimestre hasta septiembre o aplicar esquemas híbridos de cursado. Sin embargo, los estudiantes sostienen que también deberían explorarse otras salidas, como difundir más los llamados o restituir temporalmente a suplentes desplazados para garantizar la continuidad académica.
Otro punto de tensión es la situación de la cooperadora del instituto. Según las actuales autoridades, cuando asumieron en diciembre había balances pendientes, pero en febrero las rendiciones ya estaban al día.
Los estudiantes, en cambio, aseguran que llevan más de un mes pidiendo acceso a esos balances sin obtener respuesta. Por ese motivo, algunos sectores promueven no pagar la cooperadora hasta que se presenten las rendiciones.
También manifestaron preocupación por versiones sobre una posible obligatoriedad del aporte, que ronda los $50.000 anuales y puede abonarse en cuotas. Desde la conducción descartaron esa posibilidad y afirmaron que la cooperadora no es ni será obligatoria.
Las autoridades también señalaron que, dentro del proceso de normalización, avanzan con un reordenamiento de horas docentes a pedido de la Dirección de Educación Superior. Según explicaron, el objetivo es reducir el costo operativo del instituto y las bajas afectarían horas administrativas o de gestión, no espacios frente a alumnos.
Los representantes estudiantiles cuestionan esa versión y afirman que algunos docentes se enteraron de la quita de horas el mismo día en que fueron a trabajar. También denunciaron falta de prolijidad en cambios vinculados a prácticas profesionales y duplas pedagógicas.
El reclamo se extiende además al funcionamiento del Consejo Superior. Los estudiantes sostienen que no conocen públicamente su composición actual y cuestionan que no represente adecuadamente los intereses del alumnado.
La crisis, por ahora, sigue abierta. Mientras las autoridades aseguran que están trabajando dentro de los plazos administrativos, los alumnos reclaman soluciones urgentes para evitar que la falta de docentes termine afectando su trayectoria académica.